1) El ilusionista. Muy chida película, Edward Norton se ve muy guapo y de pronto resulta que la magia como espectáculo se pone de moda, y pronto tendremos una película sobre magos con Christian Bale y Hugh Jackman en la misma película. Yummi. Pero en serio, vale la pena, aunque al final sea una historia de amor como aparentemente todo en esta vida.
2) El laberinto del fauno. ¿Fantasía para adultos? Lo cagante es estar dividido entre el será verdad, será mentira, realmente le estará pasando o todos alucinamos con ella. No me gusta dudar sobre esas cosas, prefiero lo lindo y fantasioso aunque la realidad terrible enmarque el acontecimiento fantástico. Véanla, está muy chida.
3) Tarkan all the time. Me gustaría recordar que dice exactamente en el momento en que lo dice, pero al final sólo puedo tener una idea -cada vez más vaga- de lo que dice la canción. Mi imitación fonética del turco va de mal en peor, y en árabe sólo sé decir habibi. The good thing here es que muchas canciones usan esa palabra. Ja.
4) Odiosa publicidad. No sé que chingados les pasa a los publicistas de hoy en día, pero neta que van de mal en peor. Hay algunos que me gustan, como ese del tequila que dice “todo mundo está cazando algo”, especialmente ese de la chava que está en Garza Sada (supongo que en otros lados también) ahi por Boulevard (bulevar, jaja) Acapulco. Pero qué onda con los niños caníbales, o con ese de avon que dice “El cancer de seno no sólo te afecta a ti”. WTF. Pero el que se lleva las palmas es ese anuncio del nuevo lugar donde rentan trajes, cerquita del vips del Tec (casi Starbucks) que dice “en la renta de cinco trajes, novio gratis”. Puta madre, de haber sabido que era *tan* fácil. Próximamente fotos. Del novio, claro.
5) Un chingo de café. Debe ser culpa de la ansiedad.
6) Subway, o “cómo es que me hice adicta a *otra* cosa”. Los emparedados de albóndigas. El otro día me compré uno completo, y me lo tragué todo. Así de grotesco como suena.
7) Pero en el fondo, todo el tiempo fuiste invierno. Así de rápido llegaste y te fuiste. Como los inviernos de esta ciudad, que amenazan con estar bien cabrones y a la mera hora duran una nada. Ni siquiera alcancé a actualizar todos mis profiles, jajaja.
8) Misión cumplida: llegar temprano al trabajo y con un café Andatti en la mano. Yeah. Tardé una semana, pero lo logré.
9) Ya, ya casi termino de leer a Toscana.
10) Diez.