A mí me gusta que las cosas se resuelvan rápido. En general son muy acelerada. No que me gusten las soluciones a la ahí se va, me gustan las soluciones prácticas, las que ayudan a la salud mental y que además sean eficientes y/o acertadas. Por culpa de mi acelere me he metido en broncas, claro, pero en lo que se refiere a trabajo y a cuestiones prácticas sí me gusta lo eficiente, a quién no. Cuando se me mete una idea en la cabeza, no puedo dormir hasta que no la pongo en práctica. Pierdo la paz cuando sé que tengo un proyecto pendiente, y sigo y sigo así sean las 4 de la mañana y al siguiente día pudiese contiunar tranquilamente. ¡No! Tiene que estar listo ya de ya de ya.
En las relaciones interpersonales no soy precisamente igual. A veces hay cosas que pueden solucionarse de manera inmediata, y ahí sí quiero respuestas inmediatas. Pero hay ocasiones en que pasan días… y días… y días. Y yo sigo sin poder encontrarle solución a algo. En ese momento siento como si estuviera arrastrando algo, me siento pesada, me da sueño, me da hueva, me evado, y por supuesto, me pongo a acomodar cosas: mis libros, mi ropa, mi escritorio, cualquier cosa que esté ocupando un espacio real en mi habitación/oficina/computadora.
Y lo que pasa es que ayer se me metió una idea en la cabeza sobre una página de internet, y ya compré el dominio y todavía ni sé bien cómo la voy a diseñar. Ja.
make up your mind
Ayer la radio del horror que se sintoniza cada mañana en mi cabeza tuvo compasión de mí, y tuvo la bondad de otorgarme un flashback a la preparatoria. Así que antes de salir de casa, tomé mi cd de Bush (el Razorblade suitcase) y me acordé de aquellas mañanas en las que comía mi bocadillo de las 10.30 en la cafetería: un rollo relleno de fresa, una coca de refil y en mis audífonos prestados ese CD. Le di vueltas hasta el cansancio. Creo que descubrí a Bush un poco tarde, con Swallowed, creo que viendo un video en el D-99 cuando no me parecía tan chafo. Lo primero que me llamó la atención (y supongo que a Gwen Steffani también) es que el hombre era (es) hermoso. Y luego la voz. Y luego la canción, y ya, enamoramiento inmediato de esa banda. Tarde compré el Sixteen stone, y mucho tiempo después el Science of things, pero mi favorito para siempre será el primero que conseguí de ellos.
Greedy fly es uno de mis videos favoritos. Enjoy.
verde y violeta
El viernes terminé de leer Sputnik, mi amor. Por la noche estaba sumida en una especie de marasmo, un cansancio crónico del que ya no sé cómo librarme. Cancelé mis planes de salir y me fui temprano a la cama. La verdad es que no me gustó el libro. Casi parece una copia al carbón de Tokio blues, pero en chafa. No, es más bien como un bosquejo. Hay muchos puntos de contacto, pero la historia es mucho más débil, los personajes me caen gordos. Curioso que su personaje se llama Sumire (violeta) y el de Tokio Blues se llama Midori (verde). Pues prefiero a Midori, la verdad. Lo que pasa es que yo me enamoré de Tokio Blues. Pero bueno, me falta leer un libro más de él, a ver qué tal.
Por otra parte, Gegen die wand era todo lo que esperaba, quizá más. La música de la película es espectacular (especial sorpresa escuchar a The Birthday Party, o I feel you de Depeche Mode, o a los protagonistas de la historia brincoteando Temple of love de Sisters of Mercy). Una historia que no tiene un final feliz, pero está llena de giros inesperados, de momentos que te quitan el aire. Ay no sé, todo, todo me gustó.
Y hoy me enteré de una feliz noticia: este año sale la película de Seda (sí, la novela de Alessandro Baricco) dirigida por Francois Giraud, el mismo que dirigió The red violin. La música estará de lujo, pues la compuso Ryuichi Sakamoto. Otra cosa más que hay que ver.
Hoy fui al super y me enfrenté a la furia de las señoras con camionetas gigantes y hombres de pene chiquito que estacionan sus enormes carros utilizando dos cajones. Pero como yo soy gente bien civilizada, no les digo nada, sólo les dirijo miradas de odio y repulsión y pienso “¡pero hay un Dios que todo lo ve!” jajaja. La verdad es que me divierte la gente. Sólo procuro no hacerles mucho caso, sobre todo en el supermercado, se ponen medio locos, y el super es un lugar que debe de disfrutarse, así nomás.
La semana ya ha empezado, y yo pienso: cuándo voy a alcanzar al tiempo. Siempre parece que va corriendo adelante, muy adelante de mí.
hey mr. dj
Luego de muuuucho, por fin pude ver Crossing the bridge, un documental sobre la música de Istambul realizado por Alexander Hacke (bajista de Einsturzende Neubaten, nunca sé si lo escribo bien) y dirigido por Fatih Akin, de quien también compré Contra la pared. Esta última no la he visto (estoy esperando a que sea domingo y podamos tendernos agusto en el sillón), pero Crossing the bridge es simplemente maravilloso. Hacke compuso un par de canciones para Contra la pared, y en esta incursión musical en la película le llevó a conocer la ciudad de Istambul y por lo tanto su música, de la que quedó prendado -según cuenta la historia- y por eso decide lanzarse a investigar los diferentes (muy diferentes) sonidos que pueden encontrarse en esta ciudad. Rap, noise, alternativo, dj’s, tradicional, kurda, muchos tipos de música son presentados aquí, mostrando una diversidad musical apenas sospechada. Quiero ir a Turquía malditasea. Al que le interese ver este documental, que me invite a su casa y ponga las palomitas, yo pongo el DVD, jiji.
El título de este post no se refiere a Madonna, sino al cover de Music realizado por Sertab Erener, canción que forma parte del soundtrack de este documental. Muy recomendable.
tumbas de sal
Pues que revive Héroes del Silencio, y estarán tocando el 6 de octubre en el Foro Sol de este nuestro centralizado país. Yo estoy medio contenta y medio no. No me malinterpreten: yo amo a Héroes, me encantan todas sus canciones, soy hiper fan, etcétera. Y no se diga a Bunbury, tengo (tenía) sueños eróticos con él. Pero.
El año pasado… no, antepasado, Bunbury iba a venir a esta ciudad de las montañas. Yo quería obviamente el mejor boleto de todo el auditorio, así que me reconcilié con mi ex novio y utilicé su tarjeta para comprar los *dos* asientos mejor ubicados de todo el lugar en la preventa para clientes de esa tarjeta. Y pues nada, que cancela, y que el Huracán Ambulante se desbanda y yo con cara de oh por dios no puede ser, la última vez que lo vi fue con la gira de Pequeño. La verdad es que me rompió el corazón. Tenía todas mis esperanzas y mis ganas puestas en este concierto, había fantaseado con el momento, y qué diablos, mis asientos eran los mejores. Y nada. Cancelado, y adiós a Bunbury como lo conocía. Después sacó ese disco de sencillos, y luego esa cochinada de El tiempo de las cerezas. Nada fue igual, como que algo se había roto en mi interior, algo que todavía no ha podido arreglar.
Por eso, sí iré a ver a Héroes, pero no estoy brincando de gusto como debiera. Además me cae gordo que no venga acá, si es la segunda ciudad más grande del país, y tiene un gran gran cuerpo de fans en todo México. Sólo 10 conciertos para esta reunión. Bah. No se vale chiquitear los placeres.
enfermedades gatunas
Ya he hablado en setecientasmil ocasiones de mi gato Ozzy, el gato más hermoso del mundo. Tiene como… ocho, nueve años, es amado hijo y adorado esposo (depende de si me siento maternal o cachonda) y representa muchísimas de las cosas que amo en este mundo. Le compongo canciones tontas, le cambio la letra a canciones ya existentes, todo con tal de demostrarle cuánto lo amo y lo adoro. Él… pues es tan cariñoso como un gato puede serlo, pero para mí es más que suficiente. El punto es que ayer descubrí que tiene alopecia felina, que es como la alopecia que le da a los humanos pero imagínate cuando eres un gato y empiezas a perder pelo. Supuestamente es causada por una cuestión endocrina y se presenta con mayor frecuencia en los gatos esterilizados; la alopecia se presenta sólamente en ciertas áreas del cuerpo como las patas traseras. A mi gato se le nota en la parte interna de las patas traseras, así que no es tan evidente a simple vista pero pues sí, si te fijas tanto como yo y lo abrazas y lo cargas y lo estrujas pues te das cuenta.
La verdad estoy algo preocupada, aunque si bien no es nada grave quiero que mi gato se siga viendo siempre igual de lindo y él se sienta bien y tranquilo. Por eso lo llevaré al rato al veterinario, a ver qué me dice. Pobre de mi gatito :(

¿Alopecia yo?
