reflexiones de un estómago vacío

Los lunes siempre inician con desgano, con estirar el cuerpo hacia arriba, los brazos, los dedos extendidos, como queriendo alcanzar el descanso imaginario de un domingo en la cama. Me arden los ojos mientras en el monitor, una rayita parpadea esperando el flujo de ideas -mucho más lento que de costumbre, he de decir. No me considero una persona floja, ni irresponsable (aunque luego parezca que todo me delata), simplemente a veces me gusta hundirme en el sopor. Hoy miro hacia el monitor a falta de una mejor ventana, pero veo sin ver nada en particular. Millones de pixeles (¿millones?) que no dibujan tus formas, esa curva que figura tu espalda y continúa y me envuelve aunque esté yo sentada acá tan lejos tratando de recordar la tesitura de tu piel en mi mejilla. Tú allá, harto de ti, y yo necesitándote.
Es lunes, pero podría ser cualquier día.

refrito

Ya sé que no se vale estar meta-blogueando (jajaj metiendo posts viejos de otro blog en este blog) pero considerando que el otro blog está vedado, se vale. Además me puso de buenas releer este post y recordar momentos tan hermosos. Del 14 de septiembre de 2005.

El lunes les encargué a mis alumnos el libro de texto y el diccionario. Pero como siempre sucede, supuse que se les olvidaría. Así que me acosté pensando “ah, se les va a olvidar el libro… a ver cómo le hago” y me dormí.
Pues soñé que los ponía a hacer planas de Debo traer el libro cuando lo pida la maestra. Me levanté de maravilloso humor, pues mi querido subconsciente me había dado la solución perfecta. Así que el martes en la mañana, les pedí a mis alumnos que sacaran libro y diccionario. Y como era de esperarse, hubo varios que no llevaron uno de los dos.

-Ok, todos los que no traigan libro o diccionario, van a escribir 50 veces Debo traer el libro cuando lo pida la maestra o lo mismo pero con el diccionario.
-(mirada incrédula, una que otra risa nerviosa)
-…es en serio, chicos.
-¡QUÉEEE?!
-Saquen sus libretas. Cincuenta veces. Empezando ahorita.
-(todavía con cara de incredulidad, sacan la libreta y empiezan a escribir)
-(yo me río malévolamente. mwa ha ha ha feel the power!)
-Maestra, ¿puedo poner cuando lo pida la miss en vez de la maestra?
-…pero por supuesto que no. Esta es una clase de español.
-Miss, y si no traje ni el libro ni el diccionario, ¿puedo poner debo traer el libro y el diccionario?
-…NO. Cincuenta por cada cosa olvidada.
-(risas de los que sí cumplieron)

Lo disfruté como no tienen idea. Claro, les volví a encargar el diccionario para hoy, y como era de esperarse, algunos no cumplieron -de nuevo. Sin que yo les dijera nada, sacaron sus libretas y empezaron a escribir Debo traer el diccionario

Por ahí tengo las hojas. Sísí, las guardé y las usaré para forrar alguna libreta. Ñacañaca.

son estos muertos

Se perdió el post que había escrito, pero ni me dolió porque era completamente no interesante. Me he abstenido un poco de internet, no es voluntario, simplemente pasa. He dedicado un poco más de tiempo a ver televisión, como por ejemplo, la nueva temporada de Medium. Me gusta mucho esa serie, y adoro a Joe, el esposo de Allison. Todos queremos un esposo así de lindo, inteligente, paciente y comprensivo. Aw. El punto es que el primer episodio fue muy bueno, me gustó el cambio en la estructura narrativa y que incorporaran la voz de Allison como narradora, cosa que no recuerdo haya sucedido antes. Sentí como si el episodio hubiera durado más de una hora, pero no tuve la precaución de verificar cuánto duró realmente. Hace tiempo me encontré en el FCE el libro de Allison Dubois, la verdadera, en quien está basada la serie. Pero estaba muy caro; no soy TAN fan.

Muero de hambre. Mi repertorio de comida chatarra está escaseando: ¿qué quiero comer? ¿subway, popeye’s, carls?…

febrero loco

A ritmo de música árabe y tangos ha transcurrido lo que va del año. No muchas lecturas, es cierto, no muchas salidas también, sino más bien con una calma agusta de meterse bajo muchas colchas y ver películas que nos han tocado el corazón. (Me acabo de dar cuenta de que siempre que escribo en el blog, ladeo la cabeza hacia la derecha. ¿Significará algo?). Hoy no fui a trabajar (¡vivan los asuetos!) así que han sido días de deliciosa hueva. El viernes toqué con la banda en un ambiente más bien hostil, no sé, es chistoso que los lugares que antes disfrutaba tanto ahora estén llenos de gente que simplemente no quiero ver. Es curioso también que esa misma música que antes me hacía bailar, es más, esa música que yo antes programaba ahora me sea un poco indistinta. Todos cambiamos, es cierto, pero ver el cambio tan radical hasta me da un poco de nostalgia. Pero es que sí, mucha de esa gente es taaaaan de hueva. En fin.

Antier vi de nuevo The Luzhin Defence, que es una película muy linda pero sospecho que no se parece en nada al libro. La verdad es que no lo sé, nunca lo he leído, y durante mucho tiempo pensé que no estaba traducida al español hasta que me enteré que está publicada en Anagrama y se llama La defensa. Duh.

Hay un libro que muero por conseguir, lo vi en la FIL el año pasado y no lo compré por tonta; y ahora, claro, no lo consigo por ningún lado. Se trata del Diccionario Jázaro, de Milorad Pavic, también en Anagrama, que promete mucho y me emociona, sobre todo por el gran gusto que le tengo a los diccionarios, a esa estructura tan amena y cuadrada que no precisa de un orden para leerse.
Mañana hay que volver al trabajo, pero mientras tanto, feliz día de asueto.

goodbye blue sky

Ayer fui al concierto de In Extremo, y estuvo con  madre. Claro, yo de imbécil empecé a “pistear como un campeón” (cfr. youtube) y terminé ebria, aún sabiendo que al siguiente día me levantaba muy temprano. “Levantaba”, del verbo “se chingó por culpa de la pinche cruda”. Obviamente no me pude levantar, llegué tardísimo, sentía que si me paraba de la cama iba a vomitar lo que comí antier. Ya he perdido el toque, la magia, ya no puedo parrandear entre semana ni beber más de equis cantidad de cervezas (donde “equis” equivale a una cantidad tan ridículamente pequeña que me avergüenza escribirla aquí). En fin, eso me pasa. Espero hoy dormir bien, y recordar que soy una abuelita. Zaz.
Adiós, cielo azul, es la pieza que acabamos de escuchar de La Pared…” cómo me caga que traduzcan los nombres de las canciones y los discos. Aunque bueno, The Wall en el radio… pues que lo pongan, y que digan los nombres de las canciones como sea.