Porque si usted circula con las puertas abiertas, le pondrán una multa por $471.60 pesos.
Como a mí.
Claro que nunca he circulado con las puertas abiertas. Digo, si me van a poner una multa fantasma, ¿por qué no una de ir a exceso de velocidad en zona escolar + haber desobedecido a la autoridad por no detenerme? De seguro ahí me sacan un buen de lana, digo, eso sí que no podría comprobar que no era yo (de hecho creo que un tránsito intentó detenerme en zona escolar, pero no me di cuenta hasta que era demasiado tarde para detenerme).
El punto es: no pinches mames. Una multa por circular con las puertas abiertas. O sea, qué creen que yo me ando paseando en avión por las calles, o cómo. Digo, si tengo calor abro las ventanillas en el peor de los casos (porque gracias a Dios, el aire acondicionadao funciona). ¡Circular con las puertas abiertas! Y tres de parquímetros de lugares en los que nunca me he parado. Y una de parquímetro que sí es mía.
Total del chiste: $762.84 pesos. De MULTAS. O sea, a mi nunca me ha parado un tránsito, en tres años que llevo de tener mi licencia. Podré estar mal en un millón de cosas, pero la educación vial a mí sí me llegó a tiempo.
Grrr. Setecientos pesos.
el desayuno
Dicen por ahí que el desayuno es la comida más importante del día. Hay gente que ni desayuna. pero bueno, para mí es importante comer algo por la mañana, por mínimo que sea, porque luego me ruge la panza y me duele. Entre semana, regularmente desayuno un yogur para beber y una barra de granola/amaranto/cosa masticable y pseudo-saludable. El yogur varía en la marca, pero de un tiempo a acá he preferido el activia (eso del reto activia no es choro, inténtenlo, funciona) sobre todo el sabor natural -sí ese que es blanco y aburrido. Yo prefiero verlo como un lienzo en blanco sobre el cual pueden trabajar los demás sabores del desayuno, no como un sabor aburrido (jajajajaja). En serio, sabe chido.
Bueno el punto es que nunca tengo tiempo para desayunar como Dios manda. A veces piden tacos en la oficina y pues bueno, chido. Pero otras no tengo tanta suerte. Si yo pudiera, desayunaría saludable todos los días. Es algo que agradezco de mi escuela, que durante los últimos semestres tenía tiempo de pasar por la cafetería y comprar fruta con miel y yogur. Era la onda.
Hay gente que desayuna café solamente. Yo no podría. Bueno sí podría pero no diario, mi gastritis no lo soportaría. Recuerdo una vez que mi compañera de piso desayunó zucaritas con cerveza, jajaja. Recuerdo que en la mañana se sirvió su vasito de cerveza clara y le dije ¿estás loca o quée???!! ¡no puedes tomar cheve con la panza vacía, y menos a esta hora! ¿Ah, no? Me contesta. ¡NO! le dije. Bueno. Acto seguido, fue a la cocina y regresó con un plato de zucaritas con leche. A un lado puso su vaso de cerveza, para cuando terminara. Es la imagen del desayuno más extraño que he visto.
Y hablando de desayunos, John Huck se dedicó a fotografiar a un montón de gente y sus respectivos desayunos. Hay algunas comidas interesantes, otras se ven muy ricas, y otras nomás… no parecen desayunos.
QUIERO UN GATOTEEE!!
sólo somos sueños
Últimamente, como no tengo pendientes “grandes”, mi mente está un poco más despejada. Y con la vuelta al yoga, uf, mucho mejor. Es impresionante, ¿no? cómo estirar los bracitos y las patitas puede dar limpieza de ácido muriático al cerebro y dejarlo como baño nuevo recién instalado (uish, mis metáforas). Todo empieza en la mente.
Por lo mismo del despejamiento (sic) mental, he estado soñando cosas con mayor “claridad”. Por claridad me refiero a la nitidez de la imagen y al grado de recuerdo que puedo albergar cuando despierto, porque de que son loqueras nadie duda.
El otro día soñé que tenía que tomar un avión, iba de viaje a no sé dónde (ya voy a empezar a soñar con viajes, como mi papá). Bueno, el caso es que de pronto recordaba que debía tomar un avión, y no tenía quién me llevara al aeropuerto (en mi sueño todavía no inauguraba Sky Bus). Creo que ni tenía maleta hecha. El caso es que por alguna razón me encontraba a un amigo, a quien le supliqué me llevara… accedió, pero mientras manejaba el coche se le veía tristísimo, hundido en sus pensamientos. Llevaba la ventanilla abierta y le daba el sol de la tarde, así que el viento ondeándole el cabello largo y la mirada en el horizonte le daban un aire de cursilería y novela romántica. Pero la tristeza era inminente.
Finalmente llegaba al aeropuerto, sin maleta, y resulta que había perdido el vuelo. El siguiente (creo que era a Nueva York) salía hasta dentro de 6 horas… seis horas, qué hueva, pensaba. Y me sentía en esa disyuntiva de irme o quedarme, lanzarme a hacer la maleta o irme así a lo güey, esperar ese vuelo o buscar otro más temprano.
Lo curioso es que no sabía la razón del viaje… es decir, no recoraba haberlo planeado yo, pero tampoco recordaba si era de trabajo o de alguna otra cosa. Sólo sabía que debía hacerlo. Creo que es un sueño muy claro. Si vivieran en mi cerebro, por ahí en el cruce de las avenidas temporal y occipital, sabrían por qué.
Bueno en realidad qué importa.
en verdad es una pieza única
Hace un par de días terminé de leer Pieza única, de Milorad Pavic. Es un libro en dos piezas, o sea, dos libros, primorosamente guardados dentro de una cajita, que tiene la misma imagen que el libro principal. En el libro principal, es decir, en el que se llama Pieza única, se narra una historia donde la pista principal para resolver los asesinatos son sueños. En la página de la editorial dice:
En este magnífico thriller detectivesco, Milorad Pavic ofrece una espléndida muestra más de su talento e ingenio narrativo. El inspector superior Eugen Stross se enfrenta a una serie de misteriosos asesinatos, y sus principales pistas para resolverlos son…sueños. Sueños futuros, propios y ajenos, reveladores de la muerte, vendidos por el andrógino comerciante Aleksandar Klozevits, cuyo negocio, Symptom House, permite a las personas soñar unos segundos de sus ensoñaciones futuras, a cambio de un peligroso precio cuyas consecuencias pueden ser funestas.
El segundo libro de la cajita, es el “cuaderno azul” de notas del detective Stross, donde da una visión más amplia de los hechos… no de un modo factual sino interpretativo, en ocasiones hasta poético. La idea es que este libro ayude al lector a “desentrañar” el crimen… la verdad es que la solución del crimen puede ser tan obvia o tan jalada como el lector se la quiera imaginar. Para mí, todas sus piezas son muy claras, pero quizá estoy cayendo en una trampa de interpretación… quién sabe. Sólo sé que disfruté mucho este libro, y creo que sería el delirio de casi cualquier psicoanalista. Me encantó el detalle de que todos los personajes están relacionados con el perfume que usan y que también da nombre al capítulo, y me gustó que el autor mismo incluyera su propia obra, casi como un “cameo” dentro de la historia. Incluso el propio lector tiene un cameo por ahí.
Yo lo compré en la FIL, pero también lo vi en la Gandhi. Está algo caro pero vale la pena, y además la caja es muy linda :)
Si lo leen me cuentan qué les pareció.
FYI
Todas las iglesias católicas (o el 99% de ellas) tienen campanas.
Las campanas suenan para convocar al pueblo a misa.
Normalmente, se hacen tres llamadas: la primera media hora antes, la segunda, quince minutos antes y la tercera cuando está entrando el sacerdote al recinto.
Para que nos quede más claro, veamos un ejemplo.
Supongamos que usted va a ir a misa de 5 de la tarde.
A las 4.30, escuchará lo que comunmente se llama la “primera llamada”.
A las 4.45 escuchará lo que comunmente se conoce como la “segunda llamada”
Si usted escucha un tercer llamado de campanas, a eso de las 5, significa que la misa está comenzando y el sacerdote ha llegado.
Cada una de estas tres (3) llamadas, tiene la siguiente estructura.-
Para la primera llamada, es una (1) campanada, luego un espacio de 5 segundos, y luego treinta (30) campanadas cuya longitud es variable, debido a que el tiro de la cuerda puede ser más largo o la campana incluso puede ser más grande (cosa que ocurre comunmente en las catedrales o campanarios altos -cfr. Notre Dame). Luego de las 30 campanadas, y dejando pasar nuevamente 5 segundos, hay una (1) campanada más. El que sólo sea una (1) campanada, es para relacionar este llamado con la “primera llamada” de la que hablamos anteriormente.
Para la segunda llamada, la estructura es muy similar. Primero suenan dos (2) campanadas, luego los cinco segundos, luego las treinta (30) campanadas, luego otras dos (2).
La tercera llamada es obviamente la más larga. Primero suenan tres (3) campanadas, cinco segundos en silencio, luego treinta (30) campanadas, y finalmente otras tres (3).
Esta información ha sido un servicio a la comunidad. Sólo en caso de que a usted se le ocurra hacer un mitin frente a una iglesia, y luego se enoje porque están llamando a la misa que está por comenzar.
Digo, sólo en caso. Para que luego no diga que no se le informó, y empiece con paranoiqueadas.
