ya llegaron las visas para entrar a Turquía!!!
FELIZ FELIZ FELIIIIIIZ!!!!
de por sí no tengo lana…
Bueno estos de HSBC qué se han creído. Cada que entro a revisar mi cuenta en línea, al final siempre me pregunta si quiero donar 2 (dos) pesos. Siempre los ignoro, por supuesto. Pero hoy se pasaron de lanza…

¿Qué creen que soy millonaria, o qué?
maldito sea lo “lai”
Es tan desesperante que a estas alturas de la vida, todo sea light, pensando principalmente en las bebidas. Si quiero comprar agua embotellada, pues está bien, cualquier marca funciona (aunque ya ven que ahora anda esa que “sin sodio” y no sé qué madres) PERO si se me ocurre comprar agua saborizada (porque el agua sola me aburre), TODAS son light. Que si la Ciel, la Bonafont, la Aquapura, la que quieran. Todas las que tienen saborcitos están endulzadas con esas cosas que saben asquerosas y además son nocivas para la salud. ¿Que los que no estamos a dieta, no tenemos derecho a aguas saborizadas? ¿O los que no estamos a dieta, estamos obligados a tomar refrescos gaseosos, azucarosos y engordantes?
Bueno, entonces compraré esos sobrecitos de nestea (hay de varias marcas) que le echas a una botella de 500 ml, la agitas, y voilá, agua saborizada. Pues hasta esos sobrecitos están endulzados con sepa qué azucar dietética que los hacen saber a madres… pero cuando buscas de esos sobres con azúcar normal, ¡no hay! por que claro, volvemos al asunto de que sólo las personas a dieta tienen derecho a tomar agua saborizada: nosotros los inconscientes debemos beber gaseosas, jugos, cualquier otra cosa porque el agua saborizada no la merecemos.
Pero bueno, entonces como esas aguas saborizadas son del diablo y sus azúcares dietosas, en los restaurantes pedimos coca. Y el mesero nos trae COCA LIGHT, que también es del diablo y además te hace perder la memoria. Señor, pero yo pedí COCA, en ningún momento dije que LIGHT. O qué, ¿es otra manera de sugerirme que necesito estar a dieta? ¿creen que estoy así de esquelética por tomar coca light? ¿ya porque el 99% de las mujeres toman coca light, asumen que yo también? Pero si sabe HO-RRI-BLE, casi tan horrible como la Coca Zero -bueno, quizá bajo ciertas circunstancias la Zero sepa mejor, aunque luego me dé cáncer.
Ah, me acordé de la otra vez que fui a un café que está por el Tec, un café/restaurante bastante grande, de cadena. En la mesa SÓLO había splenda. Nada más. Le dije al mesero “oye, tienes azúcar de verdad?” y me dijo “mmm… déjame ir a buscar en la cocina” y luego de un rato, regresó con un vasito pequeño de plástico, como esos donde te dan los jalapeños, con azúcar. El colmo.
Conclusiones:
– Si estás a dieta no tomas Coca, sea light, zero, o lo que sea. Esa mugre no la debería tomar nadie. Y menos tomas coca light si estás pidiendo 10 gorditas para acompañarla, no seas hipócrita.
– Los que no estamos a dieta también tenemos derecho a refrescarnos con algo ligero, no gaseoso, y no tan aburrido como el agua pura. Ya el 80% de las bebidas que ves en el refri de cualquier oxxo o seven son endulzadas con porquerías que SABEN MAL, ultimadamente las calorías me valen.
– Comer sanamente no significa estar contando calorías obsesivamente, y luego desequilibrarlas (no como hoy y mañana me zampo una hamburguesa… ajá).
-No soy nutrióloga, pero mucha de la gente que he visto “a dieta” se limita a consumir cosas light y no hace ejercicio, no come fibra, etcétera.
En pocas palabras: no frieguen, lo light no hace milagros. Y a las productoras de alimentos: acuérdense de que existe (existimos) muchas personas NO light, que también tienen poder adquisitivo y necesidades de refrescamiento (sic). He dicho.
como siempre, los gatitos nos ponen el ejemplo
Por unos segundos, olvidemos las penas.
caos
Sigo instalada en el estrés. Es tarde y aunque consulto mi estado de cuenta no puedo saber por qué tengo tan poco dinero, lo podré saber hasta mañana, y si hay algún cargo de más, hasta el lunes lo podré arreglar. Me estresa MUCHÍSIMO la visa, no tener el pasaporte en la mano. ¿Qué haré si no llega? Todo depende de algo fragilísimo. Y ni forma de intervenir. Hasta el lunes podré llamar, y como sea, no será garantía de nada. Estoy nerviosa la mayor parte del tiempo, cada que pienso en el tema me sudan las manos. Tengo miles de pendientes. AUXILIO.
botella al mar (la angustia)
Hace aproximadamente una semana envié un paquetito a Australia. Buscando las maneras más económicas y seguras (todo lo seguro que pueda ser un método económico), me encontré con dos: mexpost y correo registrado. Decidí enviarlo por mexpost, que es como la paquetería del correo mexicano (pienso “correo mexicano” y me da escalofríos). En fin. Llegué a la oficina nosequé de la zona sur, o sea, como el concentrador de paquetería, y bueno… debí haberle tomado fotos. Es una oficinucha de nada, tres escritorios amontonados y rodeados por paquetes madreadísimo. Ya saben la puerta cruje y todo el rollo. Te atiende una viejita. Le pregunté que cuál era la diferencia entre el correo registrado y el mexpost, y ella me dijo que era lo mismo (que no lo es, pero eso no lo sabríamos hasta después). Le dije que si también me daban guía y me dijo que sí, que era una clave para que pudieras rastrear el paquete (con el olfato, supongo, porque hasta ahora no he descubierto dónde lo puedes rastrear, en la página de internet no te dan ni una pista). Tomando la peor decisión del mundo, pero todavía no consciente de ello, decidí enviarlo por correo registrado (ya sé, ya sé). Cuando la viejita sacó la cantidad monstruosa de estampillas que tenía que pegar en la cajita que yo iba a enviar, pensé, “no es cierto”. Pues si lo que quiero es enviar un paquete, no comprar un álbum completo de filatelia or w-ever. Pues ahí me tienen pegando estampillas de perros (¡de perros!) sobre toda la cajita. Bueno, para qué les hago el cuento largo, una porquería. El paquete se veía ridículo, y además yo moría (y sigo muriendo) de miedo de que se caigan las pendejas estampas y no llegue. Le dije a la señora: “pero no importa si se le caen, ¿verdad?” ella, lamiendo un gran cuadro con un perro impreso, abre mucho los ojos y me dice “no, si sí importa, si se le caen no llega”. Y yo sentí la tripa revolverse dentro de mí. Yo pensaba si sería demasiado tarde para cambiar a mexpost, pero aparentemente sí: no sólo no podría despegar las miles de estampillas pegadas en la cajita, sino que además tendría que pagar casi el doble de mi presupuesto, como si hubiera enviado dos veces el paquete.
Salí de ahí pálida, sudorosa y con los dedos engomados. Sentí como si hubiera enviado una carta metida en una botella tapada con un corcho, desde Marmara, esperando que mi amiga en la Riviera Maya la reciba. Crucemos los dedos.
Pero si como eso no fuera suficientemente angustiante, para beneplácito de mi psicoanalista (que no tengo), tuve que enviar otro paquete. Este aún más importante y de repercusiones más graves: nada más y nada menos que papelería y mi pasaporte, a la embajada de Turquía.
Antecedentes: para entrar a Turquía, ya sea que vayas un minuto o treinta días, necesitas obtener una visa. La visa sólo la puedes tramitar en el DF, y ellos te recomiendan que sea un familiar el que haga el trámite por ti, si es que no estás en la ciudad. La visa cuesta 400 pesos y sólo te permite entrar una vez. El punto es que si no tienes a nadie que haga el trámite por ti, tienes que enviar todo por paquetería, y el dinero también (a pesar de que es ilegal). Bueno, no conformes con generarme tantísimo estrés por soltar mi pasaporte y el de CC, encima van 800 pesos en el sobre. Para morirse.
Bueno. Pues ayer fui a un Multipack que está por mi casa… estaba, porque en cuanto llegué, recordé -claro- que ya no existía. Luego fui a un Estafeta que está a 15 minutos de donde yo me encontraba. Llegué, estaba abierto, muy bien, lo mando ahorita y llega mañana. Le dije a la mona: “Hola! quiero enviar esta papelería al DF… y necesito una guía prepagada para que me la envíen de regreso”… y ella me contesta “aaah, nuuu, pos aquí no le manejamos lo que es la guía esa… tiene que ir al estafeta que está en revolución, ahí sí se la pueden vender…” y yo… histérica nivel 1. ¿Cómo es posible? O sea, ESTA es La Estafeta, la otra es una sucursal charchina que aparte me queda bien inchi lejos… no pues ni hablar. Allá voy. Qué bueno que me salí una hora antes del trabajo, que si no, no alcanzaba a hacer esto… total, llego a la Estafeta que me dijo la morra. ¿Y saben qué? Estaba cerrada. Me quise morir ahí mismo. Eran las malditas seis de la tarde y estaba cerrada.
Como andaba en la histeria nivel 3, decidí regresarme a casa (ahí debieron sonar las alarmas de NOO, NOO, TE URGE ENVIAR EL PAQUETE!!! pero no sonaron) y ya con el gatito y los regalitos que me mandaron de Atlanta me distraje y valió madre. En la noche, cuando uno debe descansar y soñar con los angelitos, me acomodaba ricamente en mi mullida cama cuando *¡ding!* me cayó el veinte: magentita querida, ¡¡TE QUEDAN MENOS DE DOS SEMANAS PARA OBTENER TU VISA A TURQUÍA!! y entonces histeria nivel 10 a las 12 de la noche, reprimendas porque no seguí buscando otra paquetería y el paquete llegaría hoy miércoles en vez de mañana jueves, y quién sabe si allá en la embajada te manden la visa a los dos días hábiles como dice en la página de internet.
Hoy en la mañana me levanté corriendo, mal dormida y estresada, y fui a un Multipack que claro, todavía estaba cerrado. Me esperé en el carro (tic tac tic tac) hasta que a las 9.15 apareció una mujer y abrió el local. Me bajé inmediatamente a preguntarle si podría prepagar el envío de regreso y me dijo que “aquí tampoco se lo manejamos”. ARRGGhh. Histeria nivel 10, sostenida. Fui entonces a otra, pero como es gringa, sólo tiene entregas internacionales. Chale. Luego fui a un changarrillo de esos que tienen para enviar por diferentes paqueterías, y por fin ahí lo pude mandar. Me atendió una morra a la que le corría atole por las venas (o champurrado, lo que sea más espeso) y no me supo decir la maldita hora a la que llegaría mi paquete, pero bueno, al menos lo mandé y la guía prepagada también. Ahora mi histeria es nivel 11 porque no sé si llegará a tiempo, no sé si le sacarán la lana o los pasaportes, no sé si de allá me regresarán los pasaportes a tiempo, tengo un nudo de 1.60 m adentro del cuerpo. ¿Y si no me dan la visa? ¿y si no regresan a tiempo? Antes de mandar todo llamé por teléfono, y me dijeron que las visas salían, que no era un trámite complicado *cof*estadosunidos*cof*. Ahorita acabo de llamar, y me dicen que me las regresan en dos o tres días, que no importa que haya mandado la solicitud de dos personas en el mismo paquete, etc etc. Yo no sé, pero no voy a poder dormir hasta que no tenga los pasaportes en mi poder. Siento como si esta hubiera sido otra botella al mar. Y me genera mucha angustia.
Hablando de angustia, acabo de leer un libro sobre la angustia. Está explicado bien chido, habla sobre las angustias, fobias, obsesiones, grados de intensidad, y supuestamente al final te dice cuáles son los tratamientos más comunes. Yo me aventé todo el librito (ya saben, diciendo “¡eso me pasa a mí!” cada tercer palabra) y al final te dice una listotota de todos los medicamentos ansiolíticos que se usan para tratar la angustia. Digo, tenía que haberlo escrito un psiquiatra. Y como en las últimas dos páginas dice “ah, y si ninguno de estos medicamentos funciona o no se los quiere tomar, también puede operarse la cabeza o darse una ducha de agua caliente. Y sobre todo, relájese”.
A mí, que me den un valium.
