uyan (despierta)

Tarkan, quien es muchas cosas buenas y está bien bueno, participa activamente en muchas campañas humanitarias en su país. Recientemente grabó una canción titulada “Uyan” (que significa “despierta”) para concienciar a la gente sobre el daño ecológico que está sufriendo el planeta. Las ganancias de esta composición, estarán destinadas a Doğa Derneği, una organización turca que se ocupa de proteger áreas en peligro.
Además del gesto (tan lindo, como todo lo que tiene que ver con este hombre) esta canción está bien chida, por varias razones:
1. La canción fue grabada junto con Orhan Gencebay, quien es nada más y nada menos que un virtuoso intérprete del bağlama, también conocido como saz turco (y se ve más o menos así). Orhan toca principalmente música tradicional, aunque en sus años mozos actuó en películas de acción. Si vieron Crossing the Bridge de Fatih Akin, seguramente lo recordarán, es parte de los entrevistados. Y el señor toca bien chido, y canta también increíble, entonces su participación me parece muy emocionante.

2. El sonido de la canción es completamente turco. No tiene nada que ver con el pop espantoso no tan chido de su disco Come Closer, ni tampoco que ver con el sonido de su nuevo disco Metamorfoz (gracias a dios, de nuevo en turco). Es el sonido que me gusta de él, de gran parte de la música turca en general: ese dramatismo, las cuerdas intensas, los instrumentos de viento como lamentándose. Sin embargo es digerible, es ligerita: no sufres pero te sientes conmovido.

3. El video está bien chido. Tiene unas imágenes hermosas y conmovedoras… y también presenta algunos de los daños más comunes hacia la naturaleza. Aparece por ahí el señor Gencebay, tocando su bağlama y cantando casi al final.

4. ¡Tarkan se ve como me gusta! No me gustaba para nada su traje de señor ni su pelo corto, lo prefiero mil veces vestido así todo tribaloso y su greña de niño malportado. Yum.

Sin más preámbulos, disfruten del video (o no).

qué bueno que no vivimos en san nicolás.

No hay mucho que yo pueda agregar a lo que ya dijeron Lula y Miss P, pero no quería dejar pasar de largo la indignación que me produce que esos señores importosos pierdan su tiempo con legislaciones que no benefician a nadie, salvo a ellos mismos que seguramente no pueden dormir porque el perro de la vecina ladra, o les da asquito la señora que tiene tres gatos.
Para los que no saben de qué hablo, me estoy refiriendo al nuevo reglamento para la “tenencia” de animales domésticos en el municipio de San Nicolás. Algunos de los puntos que propone, es que no podrá haber más de 2 (dos) animales de compañía por casa, que además tendrán que estar registrados en un padrón (nazi), con su respectiva cartilla de vacunación (oficial, la del vet no), y además, cada que quieras sacar a pasear a tu perro debe llevar puesto un bozal.
Cabe mencionar que, si bien las intenciones parecen ser “buenas”, no se consultó a ninguna organización encargada de luchar por los derechos y el bienestar de los animales de compañía y las propuestas anteriormente presentadas por estos grupos no fueron tomados en cuenta.
Si me lo preguntan a mí, lo que necesitamos es una ley que castigue el maltrato, la falta de atención, el asesinato, el abandono de animales tengan o no un dueño. Si mi vecina o vecino tratan bien a su perro, le dan de comer y lo vacunan, a mi no me importa si le ponen o no un bozal cuando lo sacan a pasear -obviamente, las normas de comportamiento humano básico 1.0 proponen el uso de una correa para pasearlo en lugares públicos, así como una bolsita para recoger los excrementos (dependiendo del lugar donde sean depositados).
Lo que necesitamos son campañas de concienciación, educación para los niños que creen que los gatitos/perritos son juguetes, lugares para pasear a las mascotas, veterinarios mejor preparados (suena raro, pero hay algunos que son charlatanes o muy careros), en fin, una vida mejor para los animales que nos hacen feliz la vida. Es imposible pensar en una ley de ese tipo, que obligará a las personas que tienen más de 2 acompañantes en su casa, a deshacerse de uno… a ver, imagínense si eso aplicara para personas: en mi casa vivimos tres hijos, mis papás se tendrán que deshacer de uno (safo! que se vaya mi hermana o mi hermano, jojo). ES TONTO, e inimaginable. Lo que importa (y ya todos lo sabemos) es la CALIDAD de vida que los animales de compañía están recibiendo: ya lo he dicho antes, muchas veces, tener una mascota (no me gusta la palabra, pero la usaré) es una responsabilidad enorme, es como tener un hijo.
A veces parece que me importan más las mascotas que las personas, pero es cierto: tú te puedes quejar si te duele la panza o si la maestra te pega, pero un gato no puede quejarse del maltrato que recibe en las calles, un perro no puede quejarse de que no le dan de comer o de que lo patean. Yo no veo ni un gramo de maldad en la gente que tiene muchos gatos (o muchos perros) porque los rescata de la calle, por ejemplo, siempre y cuando les de una vida digna (o sea, AMOR, alimento, limpieza, esterilización, vacunación, etc).
San Nicolás, si es que el Cabildo aprueba este documento (se presentará el jueves), se convertirá en una ciudad con un aumento en abandono de mascotas, y una disminución de benefactores anónimos, que por miedo a las multas y a las consecuentes mordidas (que seguramente no serán de perros) se desanimarán en su labor altruísta.

BIEN POR EL GOBIERNO, otra vez, que con sus creatividades la caga en vez de arreglarla.

oh, tiempos aquellos

Mi primer semestre de prepa, como muchos de mis compañeros, me la pasé chateando. En aquel entonces no había messenger, y el icq no era tan famoso, así que usábamos el telnet. Nos conectábamos al SpeedBBS (había otro no tan socorrido, pero no recuerdo cómo se llamaba… ¿sinet?) y ahí nos pasábamos las horas. Recuerdo que una compañera reprobó casi todas las materias porque estaba obsesionada con el chat. Yo me iba ahí casi todas mis horas libres, y como resultado, conocí a un montón de gente. La mayoría eran de la misma universidad, pero estaban en diferentes campus, de la misma ciudad o de otros lugares del país. Como ahí entraban por igual estudiantes de prepa que de profesional, era el lugar perfecto para buscar chavos “grandes” o “chavitas”, dependiendo de tu rol.
Ahí empecé con las citas a ciegas. Tenía quince años.
Puedo recordar al menos unas cinco. Los nicknames eran los de siempre, entonces ya eramos casi como una familia. Por eso yo me aventaba mis citas, y ya luego regresaba al chat y les decía a mis amigas, “este sí, este no, este es así, este otro tiene ojos bonitos, aquél está bien gacho”. Qué inseguridad ni qué nada, en ese entonces todo era bello. Recuerdo a un chavo en particular (hasta me acuerdo de su nombre, tenía nombre de poeta… sí, se llamaba Rubén Darío, jajajaja) que me caía super bien, y creo que yo le gustaba, pero me llevaba como 5 años (recuerden que yo era cancha no legal). Era la onda, porque el vato era super fan de The Cure, y adoraba a Pink Floyd. ¡Además tenía coche! y salíamos de noche (con rima y todo) lo cual en mis tiempos era como woooooow. Sabía dónde vivía y todo, me llamaba a mi casa (qué peligroso, eh, qué esperanzas que ahorita fuera así). Un día vino a buscarme pero yo no estaba, y me dijo “fui ayer en la noche a buscarte… me abrió tu papá, tuve que tocar mucho porque estaba oyendo a Pink Floyd fuerte de a madres!”. Luego al vato le dio frío… o más bien se dio color de que yo estaba muy peque y pos nomás nada de nada. Entonces me dio el cortón.
Luego conocí a otro de los chavos del chat, pero ese por casualidad… me reconoció por el color de mi cabello, y tuvimos un breve pero intenso romance, aww. O sea, nos hicimos novios… qué chistoso, creo que por ahí tengo algunos mails impresos, de los que me mandó. Y luego pasaron otras cosas, pero esas deberán ser contadas en otra ocasión -o no. Actualmente casi no hablamos, pero lo sigo teniendo en el messenger (y nos conocimos hace… 12 años).
Luego a eso de los 16 tuve mi primer novio así como de neta… y pues obviamente ya no le hice a las citas a ciegas, aunque seguí acumulando amistades que sólo conocía en el mundo online. Recuerdo particularmente a Nell (Roja, como se llamaba en aquellos tiempos) a la que luego conocí en vivo en Puebla… y obviamente a mi querido Hamletmaschine, a quien conocí como a los 17 (*lobos aúllan*) por el ICQ y a quien sólo he visto en DOS ocasiones (y de las dos hay foto, jojo).
Ah, recuerdo otra cita a ciegas que me hicieron con un vato que ahora es muy amigo mío, y con quien tengo la fortuna de tocar en la misma banda… fue chistoso, porque la pareja que nos presentó era media fresa, y nosotros pues bien nacotes acabamos bailando ska en el antrópolis. Justo ayer nos estábamos acordando de eso.
Y luego… (jajaja me acuerdo y me da risa) hace como dos años y tanto me fui al lejano Canadá a tener otra cita a ciegas… seeeh, estoy loca. Pero creo que esa fue la última cita peculiar que he tenido… de seguro hay más, pero es que han sido tantas que ya no me acuerdo de todas. Ahorita con todo el rollo de la inseguridad, está cabrón confiar tan fácilmente, pero antes no había tanto problema. Y qué bueno, porque si no, no hubiera podido experimentar todas esas cosas tan extrañas y chistosas.
Conclusión: por esta y muchas cosas más, el internet es la onda. Viva el mundo online.

volver a estudiar

Ya es oficial: el 29 de noviembre presentaré el examen de admisión para el doctorado. De aquí a agosto falta mucho tiempo y muchas cosas, ojalá todo salga como está planeado. Hoy que fui a mi alma mater (pfff) me dio nostalgia, la neta. Muchas cosas ya no son como las recordaba, y otras tantas ni existían cuando yo estudiaba ahí. Pero la verdad es que me encanta la idea de volver, y ojalá pueda ser en los términos y condiciones en que deseo hacerlo.
Y como cosa hecha a propósito, me encontré a uno de mis maestros (ese que siempre andaba haciendo revelaciones sobre mí a mitad de la clase, y que además, acertaba) y me dijo niña, usted es una de las alumnas de las que más espero… ¿y qué? se me acaba la vida y usted… y yo pensé “sí, sí, el libro”. Que quede asentado en el acta, que si en algún momento logro terminar empezarlo, él lo presentará.
La escuela es una de las partes más chidas de la vida. Yo disfruté muchísimo la carrera, aprendí, me divertí. Obviamente la vida laboral tiene su encanto (sobre todo si es freelancera como la mía, jojo) pero creo que me hará bien regresar. Será un proceso largo…

mi primera no-multa

Voy por revolución rumbo a casa de Ale, doy vuelta en el blockbuster, acelero y ¡oficial de tránsito! Resulta que era zona escolar y yo ni sabía. Chale. Me detengo. Y lo demás ocurre más o menos así.

Magenta: Buenas tardes oficial (yo emocionada porque es la primera vez que me detiene un tránsito. ¡Y por exceso de velocidad! wooooow. es como en las películas!!! jajajaja).
Oficial: Buenas, señorita. Iba a exceso de velocidad en zona escolar…
M: Sí, pos es que casi no paso por aquí, entons no sabía que era zona escolar…
O: Pues sí, es zona escolar, y usted iba a exceso de velocidad…
M: Pues sí… (sonrisa de “no te voy a dar ni madres pendejo”)
O: A ver, su licencia y su tarjeta de circulación…
M: Sí oficial (sonrisa de “no te voy a dar ni madres pendejo”. Magenta entrega papeles en regla).
O: Pues es que iba a exceso de velocidad… entonces tengo que proceder a aplicarle la multa.
M: Me la merezco, ni hablar. (sonrisa de “no te voy a dar ni madres pendejo”)
O: Pues sí… ¿y por qué iba tan rápido, oiga? ¿Tenía mucha prisa?
M: Sí, es que verá, acaba de nacer la beba de una amiga… mire, hasta le llevo flores (le señalo las flores en el asiento del copiloto. Oficial se asoma a verlas).
O: Pero la prisa es mala…
M: Sí ¿verdad? (sonrisa de “no te voy a dar ni madres pendejo y ya ponme la multa que se me hace tarde”)
O: Bueeeno… (juguetea con la pluma, hace como que va a empezar a escribir. Yo sigo con mi sonrisa de ya saben). Puessss… se la voy a pasar, señorita (¡nooooooo! ¡Mi primera multaaaaaaa!) pero ya sabe, no ande tan rápido en zona escolar.
M: Claro que no oficial (sonrisa de “lero leeerooo”)
Oficial se queda frente a la ventanilla de conductora. Conductora enciendo coche con un vrrrooomm. Oficial juguetea con libreta, mira hacia los lados. Conductora le dice “¡gracias!” con sonrisita juguetona, cierra el vidrio eléctrico tzzzzzzz. Oficial hace discreto mutis, obviamente decepcionado porque conductora jamás cayó en el jueguito. Y ella que se había emocionado porque era la primera vez que un tránsito la detenía y quería la multa pero quería más bien que el tránsito intentara extorsionarla abiertamente para poder decirle TOMA PENDEJO, no te voy a dar NI MADRESSSS.
Al final no resultó tan interesante, pero al menos llegó a casa de Ale sin tener que desembolsar 700 pesos.