Por lo regular, cada año me enfermo siempre de lo mismo. Sufro de gastritis, como casi toda mujer que conozco, y ya es como una condición natural (el omeprazol y yo somos uno mismo, ohoh) y lo otro que siempre se me descompone es la garganta/vÃas respiratorias de dos maneras: o me da faringitis o gripe. Sin falta ocurre cuando terminan los periodos estresantes o cuando hay cambio brusco de clima.
Como ahora hubo cambio brusco de clima, “me enfrié” porque no me cubrà suficientemente los pies (ajá, como toda una viejita que soy) y al siguiente dÃa sentà la garganta chistosa y al siguiente dÃa (el jueves) madres: griponón marca diablo. Lo peor no era la gripe, sino que ese dÃa tenÃa clase de turco y luego una exposición en la otra clase, y de verdad que estaba tan empastillada que hasta me movÃa lento, tenÃa que releer todo para entenderlo, no no, horrible. Salvé la clase y la presentación quién sabe cómo (creo que medio me aluciné con tanta pastilla) y descansé el resto de la noche. Ayer viernes yo juraba haberme levantado mejor, pero la verdad era sólo una ilusión. Me tomé un medicamento más fuerte porque las gripes suelen ser bastante incómodas (sobre todo para obsesitivas como yo: no quiero hacer ningún ruidito fuera de lugar, ni lucir con una pestaña despeinada) asà que me arreglé para tratar de sentirme como me veÃa pero no funcionó.
En clase de tango fui un poco más torpe que de costumbre pero lo peor venÃa después… tenÃa que dar otra clase (qué punterÃa, dos clases seguidas en periodo de gripe) pero me sentÃa muy mal… y el resultado, obvio, fue desastrozo. Me avergüenza particularmente porque la maestra no me conoce, y la mayorÃa de mis compañeros tampoco, excepto 3 que podrán decir que normalmente no doy asà de mal las clases. Al frente del salón todo me daba vueltas, no podÃa hilar un pensamiento después de otro, qué digo, una palabra después de otra. Dije una serie de estupideces sobre un tema que me gusta y divierte mucho, pero lo peor, lo verdaderamente peor, es que siento que hice el ridÃculo y eso es un pensamiento insoportable. Que la primera impresión que mis compañeros nuevos (que además van semestres adelante de mi) y mi maestra (de la que paranóicamente percibo que no me tiene en buena estima -y conste que esta percepción es completamente irracional-) me hayan visto dar una clase asÃ, en una materia que para colmo de males, no creo que vaya a ser mi nota más alta del semestre es… bueno, no hay ni qué explicar. Fue una de esas veces en que me hubiera gustado presionar “Reset” o desmayarme o algo asÃ.
Ayer en la noche me fui a la cama no sin antes empastillarme de nuevo, pensando que hoy me sentirÃa mucho mejor, ¡pero no! mi cuerpo realmente se dejó vencer por esta gripe sin escrúpulos y me levanté a mediodÃa sintiéndome de la mierda. Ahora con la novedad de que tengo tos, claro está, como sucede en esta parte de la enfermedad. Y ni hablar de que mi casa está toda tirada, hay tres dÃas de platos sucios y el caos se ha instalado cómodamente en mi habitación.
Asà que en este momento me debato entre limpiar la casa o tirarme a leer algo que NO esté relacionado con la escuela.













algo que no esté relacionado con la escuela… tirate en la cama, ahora, es una orden