Gatita en busca de hogar

Adoptada!
Bonita, como le puse temporalmente a esta minina, busca hogar amoroso que la acoja. Yo no la puedo tener ya, tengo otros cuatro gatos que mantener. Y por más que esté enamorada de ella, cinco ya es demasiado, además de que mi futuro marido es alérgico a los gatos en cantidad (woopsie!).

Porfavor porfavor porfavor, si están en Monterrey, adóptenla! Sólo necesita que la esterilicen, vacunen y amen. El 30 de diciembre cumple 3 meses, y es la gatita más adorable del mundo. Yo me la quiero comer en un taquito.


Mi casa es su casa

Hace poco más de un año me mudé de la casa de mis padres a un departamento, con mis dos gatos que con el tiempo se hicieron 4 (no entre ellos, cabe mencionar). Extraoficialmente llegué a tener 12 gatos, pero eso ustedes ya lo saben. Me mudé por un rollo muy Woolfiano del cuarto propio y todo eso, y la verdad es que ha sido una experiencia inigualable, educativa, formativa y por demás necesaria. No voy a negar que al principio fue muy difícil acostumbrarse a la soledad y al eterno ruido del bulevar, a pagar las cuentas, a instalar los servicios, a darle mantenimiento a un espacio que finalmente ni es mío ni nada pero tenía que parecer y sentirse mío. Con mi obsesión en los detalles, me armé un hogar en menos de un mes con apoyo de mi familia, del Piantao y algunos amigos. Me hice de muebles, decoré la casa, mi hermana pintó un hermoso mural y el Piantao convenció a una pared a convertirse de un necio anaranjado a un violeta gitano (o algo así se llamaba el tono de la pintura).
La verdad es que le he tomado cariño a este lugar, y me arrepiento de no haber invitado a más gente, de no haber organizado más reuniones, de no haber cocinado más seguido aquí. Pero la cosa es que ya se acerca la vuelta de página y me da un poco de nostalgia pensar que ya muy pronto dejaré de vivir aquí.
Estas fotos las tomé en uno de mis días favoritos para estar en el depa: viernes. Me gusta ese día porque Elo viene y limpia después de todo el caos de la semana. Por la tarde, la casa huele a limpio y está en orden, y es anuncio del descanso del fin de semana.

Comedor

Sin duda uno de mis espacios favoritos. El cuadro es de Klimt (“El árbol de la vida” me parece que se llama) y el mural lo hizo mi hermana, con ayuda de Damián. Se distinguen los trazos de ella y los de él: los de él son más limpios, pensados, cuidados. No digo que los de mi hermana no estén bien hechos, pero es tan fácil distinguir cuáles son los que hizo él. Así que mirar este mural detenidamente y encontrar estos detalles me hace pensar en mi amigo y en esas cosas que dejó a mi alrededor antes de dejar el mundo. Está de más explicar el valor que esa pared tiene para mi, por las personas y las ideas que representa.
Las cortinas… bueno, no las juzguen. Sólo las colgué ahí porque debajo hay una persiana blanca -y DETESTO las persianas. El comedor lo encontré en un remate… bueno, sólo la mesa, las sillas sí las tuve que comprar al precio. Primero compré dos, para que el Piantao y yo pudiéramos comer. Luego las otras dos. Las botellas de vino son de mi colección de botellas que se han consumido en esta casa :) A veces les pongo flores, pero en esa ocasión tenían velas.

Sala

Esa es una de las paredes de la sala. No sería interesante de no ser por el cuadro de Mucha, que me parece fascinante. Oh, y la tele, claro. Bueno, el espejo vino después y me gustó mucho que sirviera como una ventana para ver el librero de atrás :)

Sala

Paredes


La foto en blanco y negro la tomó mi hermana, son mis papás enfrente del Hôtel de Ville. El cuadro de abajo son algunas postales antiguas de Estambul.

Si quieren ver el resto de las fotos con sus respectivas notas, están aquí.
O sin los comentarios acá:

Lavanda

Me gusta mucho el aroma y el sabor a lavanda. Mi té favorito es este:


El otro día encontré un jabón para manos irresistible… ajá, suena raro que un jabón para manos sea irresistible, pero es que miren!


Esa misma marca tiene otros aromas con ilustraciones igualmente irresistibles, pero aunque en la tienda había dos más, me arriesgaba mucho trayendo tanto vidrio en la maleta :(
Con esa imagen me acordé de Lix, no sé por qué. Y justo hoy la leí hablando de su plantita de lavanda.