ay, yo quiero

Ya sé que sólo a mí me interesan estas cosas… pero es que ¡es adorable! Me encanta cómo lo están entrevistando, luego las fans le hablan afuera e inmediatamente interrumpe al entrevistador para al menos asomarse a saludarlas. No manches, es encantador, con todas se toma fotos y reparte autógrafos. Después de, no sé, más de 20 años y todavía no se aburre. Wow.
Hablo de Tarkan, obviamente, el pasado fin de semana luego de su concierto en Amsterdam.


Yo quiero verlo, de verdad verdad verdad. Me haré el propósito… ¡verlo el próximo año! ¡He dicho! Y que el mundo sea mi testigo :P

canción cursilinda

La canción está… dos dos. Pero debo admitir que me gustan estos rollos de juntar a mucha gente y cantar una canción cursilinda y así :P Esta va por Amnistía Internacional, así que se imaginarán de qué va la cosa.
Además, aparece por ahí Natalie Merchant, una brevísima aportación de Rachid Taha y una aún más breve de Natacha Atlas. Ah sí, y también la mujer de Aterciopelados (¿se nota que no me gusta?) y Julieta Venegas (tampoco de mis favoritas).

Visto en Regio Blogs.

the fall


Acabo de ver una película hermosisisisisísima. Se llama The fall, y fue filmada en 2006 pero apenas a mediados de este año se estrenó por estos lares occidentales. Me tuvo ganchada cada segundo desde el principio, y al final (aunque me avergüence confesar que tengo sentimientos) lloré como hace mucho una película no me hacía llorar.
La película está dirigida por Tarsem (quien también dirigió The cell, que equivocadamente tradujeron como La célula, que en realidad debería ser La celda) y en ella actúan Catinca Untaru, una preciosa niña rumana, y Lee Pace, a quien conocemos por Pushing Daisies y los fans de Wonderfalls lo ubicaremos como el simpatiquísimo hermano de Jaye.
A principios de los años 20’s, Roy (Lee) se encuentra en un hospital debido a un aparente accidente, al momento de doblar a un actor de las primeras películas que se realizaron en la historia. Pero lo que aparentaba ser un accidente, realmente fue un intento de suicidio, porque su novia lo había dejado por el protagonista de la película. Debido a eso, Roy tiene paralizada la parte inferior del cuerpo. Alexandria (Catinca) es una niña inquieta, que a causa de una caída tiene inmovilizado un brazo y se encuentra en el mismo hospital que Roy. Cuando se conocen, Roy comienza a contarle una historia sobre cinco “bandidos”, unidos por el mismo deseo de venganza hacia una persona: el gobernador Odious. Los personajes poseen características tan diferentes entre sí, que de algún modo los convierte en un grupo perfecto y colorido, cada uno con su historia. Así, nos encontramos con un italiano experto en explosivos, un hindú que solía estar casado con la mujer más bella de la región, un científico inglés, un ex esclavo y un bandido enmascarado, acompañados a ratos por un hombre místico que dentro de sí guarda las aves que alguna vez vivieron en el bosque que Odious destruyó. Esta historia une a ambos personajes, recluídos a la realidad del hospital, cada uno con sus dolencias: una, encariñándose de Roy, el otro, con el corazón partido. Y es precisamente el dolor de este personaje el que desata toda la maquinaria de la fantasía; el amor que duele tanto en la realidad como en la ficción.
Visualmente es impactante. Esta historia fue filmada en un chingo de países, y me emocionó particularmente reconocer Hagia Sohpia en Estambul (aunque aparece menos de 2 minutos), el puente Karlovy en Praga, los musei Capitolini en Roma (y una iglesia que está a un ladito), y los derviches! que no es un lugar pero igual me emociona :P
La fotografía es preciosa, los colores super intensos, los escenarios alucinantes, el vestuario increíble, las actuaciones magníficas. Imposible no enamorarse de Alexandria y de Roy (sobre todo cuando aparece como el bandido enmascarado… mmmh, yumi), e imposible también no dejarse llevar por la narrativa de la historia, por los cambios propios de un cuento que se cuenta al hilo a una niña de 5 años, no necesariamente con la intención de entretenerla. Sólo les puedo decir: véanla, véanla y vuélvanla a ver. Al menos yo lo haré.

un taxista en europa del este

Por alguna razón, cada que suena algo balcánico en mi coche, el Piantado insiste en que es música de cafre (jojojo). Bueno, ya luego lo pienso bien y sí, hay algunas que suenan como de persecución de película. Pero como sea, me pidió que le grabara un disco y al principio le dudé, pero luego dije “bueeeno, si de por sí ya es un cafre, el que le haga un disco de cafre no mejorará ni empeorará las cosas”. Así que aquí comparto ese disco con ustedes. Como toda antología o compilación, es por definición imperfecto y me faltaron algunas bandas representativas del género… pero aproveché para poner algunas que me gustan un montón.

Así que sin más preámbulos, les presento Balkan music for crazy driving.