viernes de variedad

Han sido días atareados, al menos dentro de mi cabecita. Con muchos pendientes pero pocas ganas de hacerlos. Lo interesante es que ya es viernes, lo que significa que mañana puedo aplastarme a leer cómodamente.
Ya tengo más alumnas en la clase de danza. Eso me hace muy feliz, porque siempre es mucho más padre dar la clase a varias y no a una o dos. Como que eso me llena de energía.
El miércoles descubrí una nueva forma de obligarme a hacer las cosas: hacer todo a la vez. Verán, yo me aburro muy fácil y pierdo la concentración muy fácil, sobre todo si lo que estoy haciendo no es de mi particular interés. Ese día por la tarde tenía que hacer tres cosas: traducir una entrevista, diseñar actividades de redacción y redactar una propuesta de beca. Lo que hice fue lo siguiente: traducía una pregunta, diseñaba una actividad, escribía un apartado de la propuesta y otra vez, traducía una pregunta, diseñaba una actividad y escribía un apartado. Al final del día no terminé, pero avancé en un 80-90% las tres cosas. Que de haber hecho por separado, no hubiera llegado siquiera al 50% de una. Soy bien cacica conmigo, pero me funciona.
Voy llegando de entregar la solicitud de beca. Me siento como… ridícula. Obviamente la idea me encanta (debe ser maravilloso que te paguen por escribir) pero al mismo tiempo me parece tan improbable… Llegué toda acelerada, recordé que no había llenado la ficha ni firmado las copias, ahí estaba toda hecha bolas con los papeles sobre el escritorio. Ni hablar. Total, sólo perdí unas horas de mi vida y máximo unos $200 pesos. Me sentí como si me hubiera inscrito en un concurso de comida, digo, técnicamente sé cocinar… pero es que es chistoso. Según mi percepción (y espero que ninguno de mis lectores se ofenda) ser escritor implica más que el sólo hecho de escribir. Tienes que venderte, andar diciendo por aquí y por allá que escribes y que has concursado en tal o cual lado, asistir a los encuentros de escritores, reseñarlos críticamente, es decir, según yo (y quizá estoy mal) no puedes ser escritor de clóset. Como yo, que le hice a la escritura cuando era adolescente y la verdad me fue muy bien, pero luego lo oculté debajo de la cama (o adentro del clóset) como si fuera algo vergonzoso. Porque claro, llegué a cierto ámbito o a cierta edad o a cierto momento de la vida en que como escritora, se esperaban de mí ciertas cosas, pero yo no cumplía los requisitos. Y fue ahí donde decidí cambiar de profesión: yo no soy escritora, soy lectora, señores. La verdad es que me desilusioné, y limité mi acercamiento a la literatura a mera espectadora.
Pero no sé qué me dio, que en un par de días ya estaba yo vaciando todas mis inquietudes en una propuesta de una convocatoria en la que nunca he participado. Por eso me siento ridícula, como cuando estás en la primaria y todos tus amiguitos llegan con las flamantes maquetas hechas por sus papás y tú te acercas con tu garabato de plastilina sobre un pedazo de cartón. Ay, qué tragicómica soy.
El punto es: lo hice. No se hable más del tema. (Carpetazo).

He estado oyendo música muy chida (o sea, es que yo siempre oigo música muy chida, ja) de bandas mexicanas. No las voy a poner todas, pero dense un quemón con este video de Radaid. La canción se llama “Agatini Nayaguagani”, y no sé en qué idioma esté cantada, ni sé lo que dice, pero para mí el video trata sobre un escritor buscando a su musa.


Si les gustó, escuchen este cover de Pedro Infante (yo la conozco con Pedro Infante, no sé si alguien la ha cantado antes) “Deja que salga la luna” -Actualización: ya me dijo Joserra que es de José Alfredo Jiménez. Esa voz me pone la piel chinita.

la llorona

Esta canción es del nuevo disco de Beirut, March of the Zapotec, grabado en Oaxaca. La canción se llama “La llorona” y en ella participa la Banda Jiménez. Me parece muy interesante la relación que existe entre la música de banda tradicional (mexicana) y la música de europa del este. Sí, es la combinación de metales, pero el por qué de esa combinación sigue siendo un misterio para mi.
El segundo video es de la canción “Elephant gun”, un video precioso de una de mis canciones favoritas, y seguramente favorita de todos los que siguen a Beirut.
Por cierto, van a decir que siempre elijo mis bandas porque los vocalistas son guapos, pero… qué guapo es el vocalista :P Aparte la creatura debe tener, no sé, 23, 24 años. Mejor aún ;)

Elephant gun

infinite face


Norrda es una agrupación electro-acústica (?) en la que canta una chica de voz deliciosa y melancólica. De pronto suena como dream-pop, trip-hop, ambient, no sé. Sólo sé que la canción está linda y la voz de la chica me gusta mucho.
Acabo de descubrir que esta canción tiene video (y la chica está linda, y el video también).
Escucha: Norrda – Infinite face
[audio:norrda.mp3]

Myspace de Norrda

i’m afraid of americans

Mizan es una banda turca de alt rock que recién descubrí, y me sorprendió gratamente su cover de “I’m afraid of americans” un poco más heavy que la versión original y con arreglos de saz turco. Zaz. Además participa en la canción el músico Mich Gerber, quien toca el “doble bajo” (pos así dice la página, aunque yo le veo cara de cello… pero como soy bien inculta, es probable que sea lo mismo o parecido o al revés, jo).
Me parece curioso e interesante el sentido que toma la canción interpretada por una banda que está “en medio” de oriente y occidente. A mi me gustó.
Además, qué hermosa cara tiene el vocalista…