make up your mind

Ayer la radio del horror que se sintoniza cada mañana en mi cabeza tuvo compasión de mí, y tuvo la bondad de otorgarme un flashback a la preparatoria. Así que antes de salir de casa, tomé mi cd de Bush (el Razorblade suitcase) y me acordé de aquellas mañanas en las que comía mi bocadillo de las 10.30 en la cafetería: un rollo relleno de fresa, una coca de refil y en mis audífonos prestados ese CD. Le di vueltas hasta el cansancio. Creo que descubrí a Bush un poco tarde, con Swallowed, creo que viendo un video en el D-99 cuando no me parecía tan chafo. Lo primero que me llamó la atención (y supongo que a Gwen Steffani también) es que el hombre era (es) hermoso. Y luego la voz. Y luego la canción, y ya, enamoramiento inmediato de esa banda. Tarde compré el Sixteen stone, y mucho tiempo después el Science of things, pero mi favorito para siempre será el primero que conseguí de ellos.

Greedy fly es uno de mis videos favoritos. Enjoy.

hey mr. dj

Luego de muuuucho, por fin pude ver Crossing the bridge, un documental sobre la música de Istambul realizado por Alexander Hacke (bajista de Einsturzende Neubaten, nunca sé si lo escribo bien) y dirigido por Fatih Akin, de quien también compré Contra la pared. Esta última no la he visto (estoy esperando a que sea domingo y podamos tendernos agusto en el sillón), pero Crossing the bridge es simplemente maravilloso. Hacke compuso un par de canciones para Contra la pared, y en esta incursión musical en la película le llevó a conocer la ciudad de Istambul y por lo tanto su música, de la que quedó prendado -según cuenta la historia- y por eso decide lanzarse a investigar los diferentes (muy diferentes) sonidos que pueden encontrarse en esta ciudad. Rap, noise, alternativo, dj’s, tradicional, kurda, muchos tipos de música son presentados aquí, mostrando una diversidad musical apenas sospechada. Quiero ir a Turquía malditasea. Al que le interese ver este documental, que me invite a su casa y ponga las palomitas, yo pongo el DVD, jiji.
El título de este post no se refiere a Madonna, sino al cover de Music realizado por Sertab Erener, canción que forma parte del soundtrack de este documental. Muy recomendable.

tumbas de sal

Pues que revive Héroes del Silencio, y estarán tocando el 6 de octubre en el Foro Sol de este nuestro centralizado país. Yo estoy medio contenta y medio no. No me malinterpreten: yo amo a Héroes, me encantan todas sus canciones, soy hiper fan, etcétera. Y no se diga a Bunbury, tengo (tenía) sueños eróticos con él. Pero.

El año pasado… no, antepasado, Bunbury iba a venir a esta ciudad de las montañas. Yo quería obviamente el mejor boleto de todo el auditorio, así que me reconcilié con mi ex novio y utilicé su tarjeta para comprar los *dos* asientos mejor ubicados de todo el lugar en la preventa para clientes de esa tarjeta. Y pues nada, que cancela, y que el Huracán Ambulante se desbanda y yo con cara de oh por dios no puede ser, la última vez que lo vi fue con la gira de Pequeño. La verdad es que me rompió el corazón. Tenía todas mis esperanzas y mis ganas puestas en este concierto, había fantaseado con el momento, y qué diablos, mis asientos eran los mejores. Y nada. Cancelado, y adiós a Bunbury como lo conocía. Después sacó ese disco de sencillos, y luego esa cochinada de El tiempo de las cerezas. Nada fue igual, como que algo se había roto en mi interior, algo que todavía no ha podido arreglar.

Por eso, sí iré a ver a Héroes, pero no estoy brincando de gusto como debiera. Además me cae gordo que no venga acá, si es la segunda ciudad más grande del país, y tiene un gran gran cuerpo de fans en todo México. Sólo 10 conciertos para esta reunión. Bah. No se vale chiquitear los placeres.

pesadillas matutinas

Cuando me despierto muy temprano por la mañana, mi cerebro me castiga sintonizando el radio del horror, es decir, colocando en mi mente (y en loop) alguna de esas terribles canciones que tanto detesto. Las opciones son infinitas. Hubo una época en que me despertaba cantando “mi mariposa de amor, mi mariposa de amor” y así, porque no me la sé y así en pedacitos es más horrible. Hubo otros días en que me desperté con alguna de Julieta Venegas (no me caía mal, en serio, pero ahora LA DETESTO, y puedo decir con orgullo que JAMÁS he escuchado completa esa canción que dice algo como “que lástima pero adiós”) y así, podría mencionar muchas muchas otras. Hoy me desperté con esa canción reguetonera que cantan dos tipos, uno ingenuo que aconseja a su mejor amigo (que sale con una mujer casada) que no hay pedo, que si se quieren está con madre. Pero ¡oh sorpresa del Hado maligno! la mujer casada en cuestión es esposa del amigo ingenuo. Que en ese momento se queda sin esposa y sin amigo. Ja. Pues mi mente me castigó hoy con esa. Entre el shampoo y el acondicionador, intenté quitármela de la cabeza, pero mi cerebro amenazó con ponerme una de las bandas que más odio en el mundo: Maná (¡noooooooooo!) entonces le dije “ok, ok, déjame la reguetonera, pero ya verás cuando me suba al coche y ponga el CD, no podrás torturarme más”. Y en efecto así fue, al encender el estéreo del coche me recibió un hermoso saidi del cual no recuerdo el nombre, y fui feliz.

PERO, la pesadilla todavía no había terminado. Cuando llegué a la oficina, una de mis compañeras que hoy estrena computadora, estaba oyendo… ¡MANÁ! a todo volumen. Llevo una hora en este lugar, y la tortura no ha cesado.
Me-ca-ga.

How can I hope to live what I cannot dream?

Fue un fin de semana ajetreado pero muy divertido. Ya he hablado muchas veces de lo mucho que me gusta The Crüxshadows, una banda de música electrónica (futurepop, para ser más precisos), porque su música dista mucho de ser simple. Me parece muy interesante todas las fuentes inspiracionales que utilizan para crear sus letras, sus discos conceptuales (por la temática) y la conexión que hay entre uno y otro. Además, por supuesto, de la calidad humana de sus integrantes, con los que afortunadamente he tenido oportunidad de convivir. La última vez que los vi fue en 2004, cuando los trajimos a tocar a Monterrey (y que se descompuso su camioneta, etcétera). Ahora los vimos en San Antonio (por segunda vez ahí) y bueno, el que nos reconocieran y nos dieran ese recibimiento que nos dieron, sólo me hace adorarlos más. Ojalá los pueda traer este año de nuevo a Monterrey. Ahora están presentando su nuevo disco, Dreamcypher, mismo que estoy escuchando y todavía no termino de digerir (por aquello de que es muy nuevo).
Estoy contenta porque tengo a mi lado una latita de doubleshot (que descubrí gracias a Lilith), una gran cantidad de kisses rellenos de crema de cereza (oh-por-dios) y esos son los pequeños placeres que hacen el día más amable, sobre todo si estás en el trabajo. El frío allá afuera está de no mames, riquísimo, me recuerda el viaje que hice a Europa hace ya casi un año. Pasa el tiempo rapidísimo.

ticketmaster me deprime

Bunbury y Vegas, Corvus Corax, Ojos de Brujo, Yann Tiersen, The Idan Rachel Project, TODOS en menos de tres meses y TODOS en el DF. LOS ODIO.