primera función

Todo salió muy bien. Me estaba desgañitando (al aire libre en hora pico, imagínense) pero todo bien chido. Estoy muy cansada. Mañana tendremos dos funciones (no manches, si con una me estaba muriendo, con dos… no sé qué será de mi).

Estos días han sido de tanta histeria, que hasta ha surgido una parte (más) perra de mí que no conocía. Pero bueno. Uno tiene que exigir las cosas, si no no se hacen como uno quiere :P

Algo que me dio mucha risa, es que cuando fui a la Parisina (la tienda esa de telas, mercería, etc) como el 80% de las clientas eran viejitas, comprando kilos y kilos de fieltro rojo y verde, cosas para hacer barbas de santacloses, pelando oreja para robarse la recomendación de la otra viejita que le cuenta a la otra cómo hacer esos sombreros de santaclos más rápido, o dónde hay un buen patrón para los cuernos de un reno. Pero es impresionante, es todo una… cofradía. Se pasan tips, se los roban, se ponen de acuerdo para hacer los 100 adornitos iguales que les pidieron de no sé dónde: tú haces esto, yo hago lo otro, aquella lo junta todo, y así, trabajando en paralelo. Armadas con sus pistolas de silicón, llenan sus bolsas de cursilería pura, y de adornitos que a mí, francamente, me cagan.
Pero de seguro cuando sea viejita voy a ser igual, se me dan tanto esas joterías… en fin.

Vayan mañana viernes a verme al Metropolitano, a las 7.30. O a cualquiera de las otras funciones (sábado en el metropolitano a las 7.30, domingo a las 6 en el museo de historia mexicana). Ya, prometo que después del domingo volveré con los post regulares… o sea, los regularmente aburridos :P

taken live

Sigo viva. Estos días han sido muy ajetreados, no he parado. Quisiera tirarme a ver tele pero todavía tengo que ir a repartir carteles, imprimir volantes, comprar algunas cosas para los altares, etcétera -la primera presentación es el jueves.
Hoy llovió a madres, de repente, sin aviso. A mitad de la noche me despertó un aguacero sin precedentes. Por la mañana hacía mucho frío, de suéter y todo. Ya sé por qué ayer me dolía tanto la cabeza.
Estoy escuchando continuamente una canción de Orient Expressions, que es chistoso porque no se parece mucho al resto de las canciones del disco, para empezar porque tiene letra y está en inglés. Pero el timbre de voz me recuerda no sé, a algo o a alguien, ergo me resulta hipnótica, y me encanta que puedo entender claramente lo que está cantando.
Se ha vuelto una de mis favoritas. Escúchenla.

[audio:takenlive.mp3]

ucronías

Mi hermana y la nutria fueron al concierto de Crüxhadows, banda que ha estado en mis favoritas desde hace ya varios años. La nutria y yo los trajimos a dar un concierto en el 2004, y desde entonces hemos estado en contacto con ellos en los conciertos que dan en Texas (ya nos ven y dicen “the mexicans are here!!”). Este año yo no fui, y la razón es muy simple: su último disco no me gustó (o al menos no mucho) y cambiaron un montón de integrantes. Y pues la cosa ya no se me hizo muy atractiva, además de mis treintamil pendientes y trabajos y la falta de lana, ETCÉTERA.
Hace unos meses estaban haciendo un casting para una bailarina, normalmente traen dos chavas (una es la -ahora- esposa del vocalista) y la otra varía, yo les he conocido unas dos. Y bueno, la cosa era que mandaras tu solicitud y un video donde salieras bailando. En momentos distintos y bajo distintas circunstancias, mi hermana y la nutria me dijeron que debería mandar un video, total, qué podía pasar. Eso creo que fue por allá de marzo. Yo muy obediente les hice caso y mandé un video donde salgo bailando tribal, en la expo tatuaje.
Acto seguido, me arrepentí terriblemente y hasta me sentí mal, ridícula. ¿Cómo aspirar a algo sí? El videito en cuestión me dio como que asquito, y lo quité del youtube. Pensaba “qué oso we, ingas, cómo se me ocurrió?”. Pero según yo el daño estaba hecho, y mi petición hacia la banda no recibió respuesta, lo que reafirmaba (según yo) lo chafa de mi presentación.
Pasó el tiempo y lo olvidé.

Hasta que ayer me contó mi hermana lo siguiente.
Resulta que llegaron al antro, saludaron a Jessica (que es la generala mayor, bailarina, esposa del vocal y back-up singer) y le preguntó a mi hermana,
-¿Y tu hermana?
-Ah no pudo venir porque bla bla bla.
-Dile que vimos su video. Que nos encantó, es fascinante lo que hace. Le dije a Rogue que le contestara pero se le olvidó con tanto trabajo. Dile que la consideramos para invitarla a la banda, que su video estaba en nuestro top 5, de hecho se lo enseñé a Rogue, y lo meditamos mucho, pero al final no la elegimos por la cuestión de la nacionalidad: como vamos mucho de gira, no sabemos si iba a ser un problema sacar 6 visas a EEUU y una a México. Pero dile por favor que nos encantó su video, que de verdad, de verdad, la queríamos invitar.

A este punto yo casi lloraba de la emoción. Imaginemos que de pronto su banda favorita les dice “vente, queremos que bailes/toques la guitarra/el bajo/la batería/le muevas a las luces/loquesea con nosotros y vengas de gira por Europa”. ¿No se sentirían los más afortunados del planeta? Bueno, pues eso estuvo a un tris de suceder.

Ya luego mi hermana habló con Rogue (el vocal) y le dijo la misma historia: por qué no vino tu hermana, vimos el video, dile que me disculpe por no contestarle, etcétera.


Cómo no amarlos.

magenta goes viole(n)ta

Sólo por ocio, creo que mi cabello tiene tan interiorizado el magenta que el violeta no podrá aferrarse por mucho. Veredicto: en dos o tres semanas mi cabello será magenta de nuevo. Si no, siempre tendremos el peróxido :)

violenta

Se ve azuloso, pero se los juro que es violeta. Y de pronto tiene reflejitos magenta, soy tan feliz XD

is there anybody out there?

Es bien chistoso: cuando escribo, normalmente estoy pensando en los lectores que me firman con regularidad, que no pasan de 10 ó 12. Y a veces ni pienso en ellos, no porque no los quiera, sino porque el rollo de esto es un poco como las botellas al mar, aventarlas por ahí a ver quién las encuentra. Después me entero que tal y tal y tal leen mi blog (y yo en la vida real contándoles cosas que seguramente ya leyeron aquí, y luego se hacen los que no sabían. Es casi como decir “hoy traigo una tanga morada!” y todos digan “en serioooo??” cuando en realidad ya te la habían visto -y puesta, que es lo peor). Digo, lo mejor es no saber quién te lee, aunque a veces la curiosidad sea mucha, para que no te cohíbas. O sí, finalmente, uno es lo que es aunque trate de esconderlo.
Pero a veces no puedo evitar pensar… ¿habrá más de 5 personas que lean esto? ¿más de 10? ¿más de 20? y aunque revise los stats eso no significa mucho porque lo que realmente da vida al blog son los lectores y los comentarios.
En fin, todo esto porque vi unos números que no logro concebir (más de 20 ya es difícil, imaginar tantas caras al mismo tiempo). Y que no sé que tan de cierto tengan. Como sea, gracias por leerme, y a ver si de vez en cuando dejan un comentario por aquí los que no lo han hecho.

stats

ozzy va al veterinario

Antier llevamos a Ozzy al veterinario. No me gusta llevarlo porque se estresa mucho; mientras vamos en el coche va en mi regazo, temblando. Pero lo que sí me gusta es que se aferra a mi como regularmente no lo hace: trata de esconder su cabeza en mi axila, y se hace bolita. Cuando llegamos al consultorio y lo pongo sobre la mesa de metal (siempre va envuelto en su colchita o toalla) se hace una bolita super compacta y tensa, y pega su cabeza contra mi panza, porque la axila le queda muy alta. Nunca gruñe, siempre se porta bien, no da arañazos, ni siquiera maulla. Sólo maulló una vez, en que tuvieron que rasparle un poco la patita. Y yo casi lloro. Ah, y otra vez que tuvieron que meterle un catéter. Pero mejor es no acordarse.
Esta vez sólo fuimos a las vacunas, y Ozzy no dijo ni miau cuando lo picaron con la aguja. De regreso, lo envolví en su toalla (cinco kilos de puro amor) y ya había dejado de temblar. Yo lo llevaba en el regazo, y hasta entonces se animó a más o menos sacar la cabeza de entre la tela. Empezó a ver hacia todos lados, y al final recargó su cabeza en mi brazo, casi sentí como si me estuviera abrazando. Como niño que acaba de pasar por una experiencia desagradable, y se queda todo chípil y lagrimoso abrazado a su mamá.
Cuando llegamos a la casa, corrió a su caja (una caja que originalmente transportaba papel, a la que le hice dos ventanas para que cuando estuviera echado pudiera ver al exterior) y ahí se quedó. No me odia, ni nada, de hecho creo que ya se le olvidó.
Pero la sensación de que un gato “dependa” de ti, es agradable y extraña a la vez. Y no sucede con mucha frecuencia, sobre todo con Ozzy que es antisocial y mamón. Sólo por eso me gusta llevarlo al veterinario.
Awww, mi gatito!

ozzy en caja