elclaustro.cl
Les presumo: me invitaron a escribir en el sitio de El Claustro :)
Y hace unas horas publiqué mi primera reseña… me acordé de aquellos viejos y buenos tiempos en Sonitus Noctis… (se queda recordando… se va… se va… se fueeeeee… y de vuelta). Bueno, el asunto es que vayan a verla. Suscríbanse al feed. Léanla. [...]
17
Un texto (autobiográfico, podría ser) de hace tres millones de años. Bueno cinco, para ser exactos.
Ese día una lágrima lo despertó. Pudo sentir que se materializaba en la oscuridad del sueño, tibia y ligera, dejando un camino de sal sobre su rostro. Era una fuga en el desierto de sus ojos. Una lágrima cristalina [...]
hoy que te soñé por primera vez
En el sueño eras así, tal cual como te conozco, como te vi, como te ves en las fotografías incluso con los trucos de luz y sombra que ah cómo favorecen a los fotografiados. Eras exactamente igual y el aire frío nos partía la piel, la tuya blanquísima como iluminado por dentro, las gabardinas largas [...]
desierto
No hubo puerta que se cerrara, pero cuando te vi partir algo en mi pecho dio un azotón. Fue la tristeza que me invadió de golpe al saber que esta vez te ibas para siempre, que esta vez no habría cartas a mi favor. Cruzaste la puerta con decisión y yo sólo veía tu espalda [...]
violentango
El sonido de un bandoneón alzó en el aire nuestro beso.
Los dedos ansiosos brincaban entre compases de piel, creando la melodía que nos encontraba amagados por el deseo. Era una noche como cualquier otra, pero ni tú ni yo éramos los de siempre; en el aire había pequeñísimas partículas eléctricas que nos llenaban con fervor. [...]
dos lágrimas
El sultán caminaba furioso hacia la puerta de salida, pisoteando con sus sandalias todas las almohadas de colores brillantes que estaban regadas por el suelo. La seda bordada hacía un leve sss sss de dolor frotando entre sí sus telas teñidas a la margen del Nilo cada que el pie presionaba el suelo. Las mujeres [...]
encontrado en una libreta (o visto en un café)
Mi corazón suena como una bocina acartonada. Ya no hay sangre que recorra mis venas. La esperanza aferrándose a mi cuerpo me causa dolor. No hay lágrimas que limpien tu recuerdo, ni deseos con los que pueda dejar de amarte. Soy un alma en el constante purgatorio de tu olvido.
“Soy un alma en el constante [...]
siempre eres tú
Todo estaba listo para esa noche. Es como si cada segundo de su vida los hubiera preparado precisamente para este momento. Los corazones laten acelerados, las manos sudan, el perfume quizá es demasiado. Él sentado frente a la mesa estruja una servilleta de tela. Ella pasa un cepillo demasiadas veces por su cabello. Él frente [...]
tus manos
Qué decir que no se haya dicho ya: tus manos son principio y fin de todo lo que has creado. Es como si tuvieran su propia personalidad, se nota cuando fumas, saludas, te cubres el rostro, exprimes un limón, o hasta cuando descuidadamente tomas mi mano y juegas con ella entre tus dedos. Tus dedos [...]
(des) esperar
Un timbrazo telefónico sin atender. Un correo electrónico sin respuesta. Una propuesta indecorosa ignorada. Una canción que no termina de sonar. Una ansiedad sin remedio. Tu boca cada vez más lejos. Tu rostro indeciso. Una noche demasiado larga. Una respuesta retardada. Un silencio hecho de elástico. Un sombrero a la conciencia. Un grito encerrado en [...]




