Yo tengo un vestido muy MUY hermoso que encontré en una tienda de segunda mano en Austin, allá en noviembre de 2004. El vestido estaba flaquitititito pero me quedó, de hecho la chica hizo el comentario de que a nadie le quedaba y que era muy bueno que por fin alguien que se lo merecía se lo iba a llevar. Yo estaba retefeliz. Aparte estaba en Austin con la Nutria, cuando fuimos por los Crüxshadows para traerlos a que dieran el concierto acá. Pero esa es otra historia.

Este vestido lo usé en pocas ocasiones, pero recibí muchos cumplidos. Me gusta muchísimo mucho mucho, sólo lo uso en ocasiones especiales. La última foto que tengo con este vestido es cuando cumplí 25 años.

Era evidente, pues, que ese vestido era el indicado para la inauguración de mañana: negro, exquisito, hermoso. Sin pensar lo empaqué en la maleta, y fue lo primero que colgué al llegar al hotel. Pero vaya sorpresa… hoy que quise probármelo porque ni me lo medí con los tacones… no cerró. Pensé que era porque acababa de cenar, pero el problema era en las costillas. No cerró… al principio me dio mucha risa, me miré en el espejo, dí saltitos, saqué el aire de los pulmones, todo. Y seguía sin cerrar. Me empezó a dar pánico, le marqué al Piantado, que fue cuando me cayó el veinte. Luego colgué el teléfono, y lloré tantito. Crecer está bien chafa, la neta, dentro de una semana cumplo 28 años y mi vestido favorito ya no me cierra. Ya sé que sueno bien payasa, pero cada quién tiene sus encuentros con los cambios y con la edad de manera diferente, esta fue la mía. Además ni puedo engordar bien, de los lugares en los que sería bueno engordar; el vestido no tiene problema en la cadera ni en la cintura, pero en las costillas no cierra… ¿qué lugar es ese para aumentar de talla? Me pone triste, tener que deshacerme de ese vestido que tanto me gusta… aunque quisiera bajar de peso ni se me ocurre cómo pueda empezar a bajarlo, y de dónde o por qué.

Pero bueno, después de un ratito de duelo, sólo me queda pensar a quién puedo regalárselo y que le quede, por supuesto que no pienso abandonarlo por ahí… y mañana veré si me compro algo lindo, porque no traigo nada más para la inauguración.
Ay, que triste, mi vestidoooo :(









Para prepararlo, se utilizan los granos arábicos (o grano arábica, no sé cuál sea el modo más adecuado de llamarlo) pero molidos a una consistencia que asemeja el azúcar glas (o la harina). No necesitan ir a Turquía para conseguirlo, sólo pidanlo molido para preparar café turco; incluso en algunos supermercados tienen la máquina para moler el grano, y ahí mismo tiene la opción que dice “turkish”.
Primero, mide el agua para preparar el café, normalmente se hacen dos tazas a la vez (estoy hablando de tacitas). El agua deberá estar fría. Coloca una cucharadita de café por cada taza, y media de azúcar por cada taza, o si prefieres poner más, o quizá lo prefieras sin azúcar. En Turquía hay cuatro niveles de dulcicidad (ja): sade (sin azúcar), az şekerli (muy poquita azúcar), orta (medianamente azucarado), y çok şekerli (con mucha azúcar). Si no especificas al pedirlo, te lo servirán orta.