Nadie sabe para quién trabaja

Cuando salí de casa, a eso de la 1 de la tarde, escuché a lo lejos que un gatito maullaba. Como iba con prisas no me puse a buscarlo (por no mencionar el hecho de que ya tengo 4 hijos más los que vienen en camino), y cuando regresé por la noche, escuché, no sé si al mismo gato, maullar desesperadamente. Como compré una bolsototota de croquetas para estos casos, dejé un plato con croquetas afuera de la lavandería, por si ese gatito o cualquier otro tenía hambre.
En este momento son casi las 2 am, y con el silencio de afuera pude escuchar un crunch crunch de croquetas (¿o debería decir nom nom?) así que me paré sigilosamente, abrí con cuidado la puerta de la lavandería pero el comensal se asustó y corrió antes de que yo pudiera verlo. Así que dejé la puerta entreabierta muy poquito, a ver si regresaba y podía verlo.
A los pocos segundos regresó, pero como dejé muy poco espacio para mirar y Beny amenazaba con salirse, sólo podía verle las orejas… por el color pensé que a lo mejor era el Macho Alfa (padre de los gatos de Motiti) pero algo no cuadraba… abrí la puerta un poco más y lo pude ver antes de que corriera: un TLACUACHE. Un señor tlacuachón se estaba empachando de croquetas pensadas para los pobres gatitos de la calle. Casi se había zampado todo el contenido del plato. Me da un poco de risa pero al mismo tiempo coraje, porque sé que en esta cuadra hay muchos gatos salvajes que de día nunca se me acercarán a pedir comida. Por otro lado bueno, como dicen por ahí: finders keepers. A ver si después logro explicarle al señor tlacuache que esas croquetas no son para él :)

La Motiti

Mi gata (ya lo asumí, es mía) está embarazadísima. Y yo, nerviosa y emocionada al mismo tiempo. A veces no me deja tocarla, pero a veces me pide arrumacos y hasta ronronea. Le pongo las manos alrededor del melón que es su pancita, a ver si siento a los gatitos moverse. Estoy muy muy emocionada, y al mismo tiempo tengo miedo porque soy madre primeriza. Por si las dudas, ya no la he dejado salir. El veterinario dijo que le faltaban unas dos o tres semanas máximo, eso fue hace dos semanas. Por eso ya se quedará encerrada, no vaya a ser que si la dejo salir no quiera regresar o prefiera parir afuera. Qué nervios.

Prometo que ahora sí no se me va a pasar esterilizarla. Mientras tanto, ¿alguien quiere un gatito? Le quedan hermosos a la cabrona. Si no, nomás miren a Tito :)

La historia de la gata indecisa y el macho alfa

Había una vez una gatita llamada Motiti, que tenía cuatro hermosos hijitos. Todos vivían afuera del departamento de Magentuosa, hasta que a ella se le ocurrió andar de alma caritativa y decidió sin más adoptarlos a todos. Los planes no salieron exactamente como estaba planeado: a Motiti no le gustó eso de estar encerrada y desde entonces entra y sale más o menos a su gusto. Juan y Manchita, dos de los hijitos, se fueron a una casa muy grande donde ahora viven con unos niños. Los otros dos hijitos, Patricio y Tito, ahora viven felices con Mao y Beny. A este último lo quieren muy particularmente y siempre buscan arrecholarse en su panza de peluche.
Patricio está buscando una casa donde vivir de manera permanente, pero Tito ya está oficialmente integrado a las filas felinas de Magentuosa.
El problema es Motiti, y un nuevo personaje: el Macho Alfa.
Como Motiti no tiene horarios establecidos, viene y maulla cuando se quiere meter. El problema es que maulla por donde le da la gana (puerta, ventana, ventanal) y a la hora que le da la gana. La otra noche no la metí, y entonces se trepó a la ventana de la lavandería, hizo un hoyo en la malla mosquitera y se metió, cual vil ladrona. Cuando desperté y la vi en la sala… neta se me cruzaron los cables, hasta que se me ocurrió ver la única ventana que dejé abierta y sí, había un hoyo. Tapé ese hoyo con unas tablitas y al siguiente día había OTRO hoyo al lado. Así que con el mosquitero todo agujerado, opté por cerrar la ventana.
La cosa no para ahí: ahora rompió el mosquitero de las dos ventanas de mi cuarto y en este preciso instante acabo de quitarla de la ventana del estudio de la cual ya rompió el mosquitero. Y le hablo por el ventanal y la maldita no viene acá (que es por donde puede entrar), sino que sigue ahí trepada en el marco de la ventana pidiéndome entrar por donde no le puedo abrir.
Usted, sabio lector, podría decir :¿por qué no la metes cuando te lo pide y ya? Pues porque la muchacha no me pide entrar, me pide que le ruegue para que entre. Así que puedo estar cinco minutos con el ventanal abierto, cuidando que no se me salgan los otros gatos, diciéndole “ándale nenita, métete preciosa, ándale Motiti”, etcétera, etcétera. Y puede que se meta, puede que no, pero con el tiempo este asunto de dejar lo que estoy haciendo y abrirle para que entre y luego tener que rogarle, me está fastidiando un poco.
Es aquí donde entra en la acción el Macho Alfa. Este personaje es otro gato, macho por supuesto, del que mi vecino gatófilo y yo sospechamos que sea el padre de los bebés de Motiti. Por supuesto, cuando el Macho Alfa se topa con Beny o Mao, les arma un lío… el otro día peleándose con Beny le arrancó el collar con su plaquita y no lo encontré por ningún lado. En otra ocasión le hizo una herida muy fea en el cuello que tuve que estar desinfectando por varios días. Y el otro día, vino al ventanal a buscarles pleito… ¡a las 4 de la mañana! Así que estos pendejos le estaban bufando y haciendo escándalo y medio, y el otro les conestaba desde el otro lado del cristal.
Cuando Motiti está adentro de la casa, por la noche, Macho Alfa viene y le maulla y le maulla y le maulla… y que ni se acerque al ventanal porque ya sabemos lo que pasa.
Total, no puedes tener un gato porque luego llega otro, y luego otro, y luego otro…
Lo interesante es que, mientras escribo, Motiti la mensa intenta bajarse de la ventana pero al parecer se quedó atorada o le da miedo saltar… y mientras hace ruiditos como maullidos y ronroneos, se escucha otra voz que no pertenece a la del Macho Alfa… ¿habrá más gatos involucrados en esta historia? ¿acaso hay otros personajes nocturnos que no tengo el gusto de conocer?… ¿Algún día podré dormir decentemente?

Patricio busca hogar

Actualización: Patricio todavía no tiene casa :( ¿lo quieres adoptar?

Él es Patricio… inicialmente me lo iba a quedar porque es HERMOSO pero tengo otro gatito que nadie quiere, y creo que es más fácil que Pato consiga casa… Es macho, tiene tres meses, no está esterilizado, así que quien lo adopte se tendría que hacer responsable de esto. Sería muy bueno que viviera en interiores, tiene pelo largo y se va a poner hermosísimo, pero en la calle quizá hasta se lo roben o como mínimo le quedará el pelo todo rastoso.

Informes: magenta@estigia.net

Patricio

sueños felinos

El otro día leía el post de Sv Alteza donde contaba cómo es que había encontrado a un gatito y ahora tenía un integrante nuevo en su familia (awww está bien bello).
Eso me dejó pensando sobre cómo es bien difícil que los gatos se te acerquen… pero es curioso, porque no en todos lados. En Estambul (tipo), los gatos se te acercan con muchísima naturalidad. Tú le hablas a un gato, y el gato viene, así de fácil. Por eso se me hacía tan fácil retratarlos. Luego visité otros lugares de Turquía y sucedía lo mismo: los gatos eran amigables, aunque los gatos de isla lucen mucho más tristes que los de ciudad. El asunto es que me llama mucho la atención, y la única razón que puedo encontrar para explicar lo amigables que son los gatos, es que la gente no los molesta. Todo lo contrario. Supongo que algo tendrá que ver que el profeta Mahoma haya favorecido a los michos y que el hecho de que sea puerto aumenta notablemente la población felina. Pero la verdad no sé, la gente no les hace el feo, como mucha gente que conozco acá que les pone las cruces a los pobres gatos. Allá he visto que les ponen montoncitos de croquetas así sobre la calle, o dentro de una bolsa. He visto que juegan con ellos, no importa cuán callejeros se vean. De los restaurantes les avientan comida, los “adoptan”; baste decir que nunca vi un gato flaco.
Y ahora que lo pienso, también en Roma (tipo) es algo muy similar: gatos por todos lados. Me llamó la atención este letrero, mientras caminaba por… ay, no me acuerdo cómo se llama, pero es afuerita del Coliseo:



NON DISTURBARE I GATTI

Y un montón de platitos de croquetas alrededor. Y claro, estaba lleno de gatos, pero como llovía, estaban refiguados y no pude tomarles fotos.
Luego hay gente como el Piantao, que es un imán para los gatos. De seguro es por su infinita paciencia, para estar ahí los minutos y las horas esperando a que el micho le gane confianza mientras le ofrece terapia gratis (jijij no es cierto). El asunto es que para mí es bieeeen raro encontrarme en esta ciudad olvidada por Dios, a un gato que se me acerque en cuanto le hablo. Ozzy, mi hijo mayor, llegó solito. Era muy tímido. Mi hermano lo recogió de la calle y lo bañó, y se quedó en casa: han pasado 13 años desde entonces. Sharon, mi sobrina, es una facilota como pocas. Mi hermana y un amigo le dieron un levantón en la calle (jijij) y resultó ser la gata más dejada del mundo. Llevará unos nueve meses en casa. Beny, mi otro hijo, me lo dieron en adopción pero ya venía de otra casa. Mao, mi adoración, fue rescate del Piantao. Y así: ningún gato que yo tenga lo he recogido yo.
Luego tenemos a los Motitis, que es la familia de la bella Motiti y sus cuatro hijitos. Luego de tenerlos afuera de mi casa, se los llevó al otro lado del edificio, y no los había vuelvo a ver de cerca hasta hoy. Están enormes los condenados, corren bien rápido y están hermosisisísimos. La cosa es que yo quiero darlos en adopción, pero no tengo idea de cómo capturarlos. A Motiti la quiero esterilizar, y no sé si quedármela… deja que la acaricie y me ronronea, pero no sé si vaya a estar contenta viviendo en mi casa. Todavía los está amamantando pero yo creo que los gatos ya están suficientemente grandes como para comer por sí mismos, yo los he visto comer del plato que le pongo a Motiti… ¿qué hago? :/



La cosa es que ayer soñé influenciada por esto. Soñé que iba en el coche del Piantao, era de noche y estaba oscurísimo. Andaba por unas calles medio extrañas, dentro de una colonia pero muy vacías. De pronto veía algo en la calle/banqueta y me detenía. Iba sola. Resultaron ser cuatro o cinco o seis gatos, de diferentes tamaños pero la mayoría pequeños. Detuve el coche, me bajé. Me preguntaba si los gatos iban a dejar agarrarse mientras me acercaba a ellos: todos dejaron que los tocara, así que los eché al asiento trasero del carro. Cuando me subí al carro llevaba como seis pasajeros, uno de ellos con plaquita, y me lo llevaba para devolverlo al dueño. Pero por los demás, pensaba, ya chingué, ya son míos.
Me desperté feliz porque había soñado con muchos gatos que había rescatado de la calle. Luego me levanté y salí al “patio”, para encontrarme con que Motiti había llevado a sus nenes de paseo con la tía loca que los alimenta.
Y sí, este es el post de una mujer loca perdida.

disculpen la tardanza…

Pero es que recién llegué a casa hace un par de días. Y cuando llegué, descubrí que los gatos habían tirado las cortinas de mi cuarto, por decir algo. Y con la de cosas que venía cargando por cinco aeropuertos, mi casa es un caos. Así que todavía no regreso a la normalidad. Pero por mientras, pueden ver a Beny con el fez que le compré :D

Beny y el fez :D